Jorge Etcheverry
La luna y sus fantasmas
No importa que Neil Amstrong
Haya puesto pie
Y chapeau
A los diez minutos de ese viaje
Yo me muero
No tomo un avión ni para ir a Chile
Cuyos recovecos y anécdotas
Pululan en mis sueños
Pero los fantasmas siguen
Quizás sumidos en ese otro lado
Siempre oscuro queremos creer
Acechantes
En el cordón mental
Umbilical
Que nos hermana a los neardentales
Con nosotros
Un poquito más para otro lado
Que no queremos calificar
Por falta de datos fidedignos
Queremos creer que su reino de la noche
—estamos hablando o tratando de la luna—
Nos ofrece no solo las pesadillas
Sino la seguridad de esa que nos mira
Cuando las fogatas y faroles se apagan
Y nos hace soñar engañados
Con ella
Porque la creemos y queremos mujer
Porque en el fondo sabemos
Que los regazos de madres y amantes
Serán nuestro refugio postrero
Blogista de algún modo personal, pero que acepta anuncios, colaboraciones y comentarios de lectores y etcheverroides. Dedicada sobre todo a textos, literatura (eventos, artículos, crítica, metacrítica, etc.), política en sentido amplio--y en el otro-- e ideas. Dirigir la correspondencia a jorgecheverry@yahoo.com o a jorgeetcheverry@rogers.com
Saturday, June 11, 2016
Friday, April 22, 2016
Diálogo de latinos maduros en el Starbucks
Jorge Etcheverry Arcaya
Mire,
le voy a decir que la traducción si es posible literaria ha sido mi medio de
sustento, o mi ganapán, como creo que todavía dicen los argentinos, perdóneme
la lata, pero soy profesor jubilado, aunque kme dicen que me conservo bastante
bien. La era virtual ha hecho posible que uno se pueda desplazar y trabajar
desde cafés internet y computadoras portátiles, como la suya. En esta ciudad a
la que me considero todavía un recién llegado me tocado vivir ya en varios
barrios. En este café tienen hartos enchufes W5, no viene mucha gente y el café
es bueno, por eso que vengo casi todos los días aunque sea por un par de horas,
y aunque no me crea señora a trabajar, aunque no le saco el cuerpo a las
oportunidades que se puedan presentar de conocer gente interesante, mujeres que
miran y reciben miradas de vuelta y con las que uno se supone que comienza a
hablar, como en este caso, incluso tratándose de un zorro viejo como es uno,
aunque no se le note , pero no crea eso va contra mi manera de ser, no soy
siempre tan entrador
“mira oye, sí, yo te voy a decir, perdóname que te tutee, te voy
confesar que yo también tengo bastante más edad de la que aparento, no te
voy a decir cúanto porque no soy estúpida, a una la ayudan mucho un montón de
cosas, le sirven montones, unas cosas a las que una tiene más acceso que
ustedes, o sabe más, o está más enterada, como por ejemplo la cirugía plástica,
las dietas, los regímenes, la cosa ésa que está de moda ahora que es el pilates
y que en mi caso me sirve mucho, no sé a ti, porque todavía si un señorón como
tú se mete a una cosas de esas y te llegan a ver o se sabe, aunque pareciera
que aquí todo el mundo son liberales y abiertos, te van a mirar raro, pero
mira, te puedo recomendar una amiga que tengo que tiene incluso unos añitos más
que yo y que conoce a un doctor medio naturista medio homeópata que al
Sebag ese lo deja chico Pero oye disculpa, voy a al baño ahora vuelvo ”
Monday, April 11, 2016
La última línea
Jorge Etcheverry
Como es que iba la última línea de la noche
Como es que iba la última línea de la noche
Ya ni se acuerda, el mundo no es más como esa otra línea que dicen que se aspiraba directamente sobre la mesa, después de cortarla cuidadosamente con una hoja de afeitar, aspirándola míticamente según tantas películas con un billete enrollado ya sea en la fosa nasal izquierda o derecha, haciendo aspavientos del efecto brutal para el público
Ahora separado un poco de los ires y venires de la anécdota cuyos brazos y perfume nos mantenían anegados en el mar de la vida—eso parecen decirme los que se las saben todas, incluso éstas
Yo por mi parte he sido siempre muy de mi casa, no tomo mucho, me acuesto temprano, soy supehetero y supermonógamo
A lo me que me refiero es al reflejo de la escritura, no sé si es más bien un hábito que nos ha ido engullendo
Aunque no haya nada importante que decir
Friday, February 12, 2016
Una visita
Jorge etcheverry
La escritura que te dice “oye, me estás dejando de lado, a lo mejor es que estás muy ocupado
viviendo, o tratando de hacerlo, los amigos, eventos familiares, a lo mejor las minas, las nocias,
hay que lavar la ropa, amononar el departamento, hacer compras, pero jate, que estas cosas y
sus defensores y pardarios no te alejen, que no te digan: “mijito, nosotras somos de carne y
hueso, no como esa huevona que te da puros malos ratos”, y me obliga a responderle, porque
se apersonó aquí y no la puedo echar, no es cosa de caballero, “mire mijita, déme un brake de
algunos diítas que sea, ya estoy viejo y vivo solo, a estad edad esas cosas del puchero, la vida
social adquieren harta importancia, no se pueden hacer como a la descuidada, como antes”. “En
'n, es cosa tuya” me dice. Y se manda cambiar.
Friday, January 29, 2016
Nueva adición a Samarkanda
Jorge Etcheverry
La
urbe contemporánea pagana desde su terraza, sentada cruza y descruza las
piernas desde su terraza como decíamos la más alta de todas, desplegando su
cabellera que es de todos los colores, de todos los espesores de cabello, de
todas las hélices genéticas, reinando y asimilando en su vientre a las
abundantes innumerables comunidades y personas provenientes de los Cuatro
Puntos Cardinales, que por unos instantes, meses o años mantienen sus
variopintas tradiciones, mitos, interdicciones, culpas, restricciones y
celebratorios, divinidades, íconos, costumbres, alientos y ritos diversos,
expiaciones, penitencias y cosmogonías, alimentaciones, rezos y recetas que
pasaran en general a sincretizarse en un flor tentacular y efímera en su
presencia, rasgo y extensión actuales, pero que nunca muera y siempre se
transmuta, en la cabellera enredadas, en la piel tatuadas todas esas
instancias, hechas una en el olor vasto, seminal y perfumado que orea a la vea
que sofoca, purifica y contamina, que desprende cada poro y el todo del cuerpo
de la urbe que se peina a la luz de los astros
Que los mitos se hacinen, florezcan y se reconstituyan en tu seno
Que la futura urbe verde asimile el campo agrícola y haga colgar
jardines en tus terrazas, tejados y balcones, como en una nueva y definitiva
Babilonia
Que se combinen los genes y los leguajes. Nosotros estamos al aguaite de
esas nuevas formas de vida o sus ecos, que creemos percibir desde este
minúsculo departamento muy arriba en el downtown
Que las obsoletas creencias tribales se construyan nichos y se ejerciten
en los bolsillos y recovecos tuyos, ciudad
Que se multipliquen los cultivos hidropónicos las variedades genéricas
Monday, January 4, 2016
Dos textos
Jorge Etcheverry
Matutino
Calma
facial. Elasticidad de los músculos (bajo la luz matutina). Ropa bien
cortada-La mirada de los otros rostros, en lugares tan concurridos como La
Estación de Buses, El Café Portugués
Estatuyendo
el rostro apropiado para las circunstancias: El Hombre Impertérrito Vestido De
Oscuro, que yergue su silueta frente a La Mujer Delgada de Ojos Húmedos
II
Una
mujer de Trinidad Tobago vuelve a Ottawa. Con un puñado de reliquias benditas.
Murmura su rosario, mientras oprime su muslo caliente contra la rótula del
Compañero de Viaje
III
Afuera,
la ausencia de nieve brinda a los bosques pajizos la apariencia del calor. Y un
hombre en un asiento cercano finge dormir, mientras observa a la pareja por
entre sus párpados entrecerrados
Versión
II
Luego de
la tortura y la muerte—de los años borrados de la memoria pública en sótanos,
calles amanecientes, buhardillas, escondidos bajo fotos falsas—dispersos bajo
innúmeros soles, extraños vientos
Cortamos
el cordón umbilical. Y los verdugos— bebés caprichosos e irritables—ya no
reciben el sustento desde esa remota región en las Antípodas
Eso
creemos. Eso querríamos creer. Quizás los generales nunca chuparon las tetas
del Norte
Hemos
arrancado la placenta. Mejor. Nunca la hubo. Nosotros mismos negamos nuestra
paz—con esa madona rubia—seamos entonces sus cachorros
Nuestra
lengua ya restañó los cortes de nuestro lomo herido innumerables veces
Ahora
proclamemos el olvido. Qué el olvido. Más bien la culpa absoluta de Los
Generales—la benevolencia impertérrita de la Gran Cornucopia del Norte
Thursday, November 19, 2015
Para Jorge Etcheverry en sus 70 años !!!
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About Me
- j.etcheverry
- Ottawa, Ontario, Canada
- Canadá desde 1975, se inicia en los 60 en el Grupo América y la Escuela de Santiago. Sus libros de poemas son El evasionista/the Escape Artist (Ottawa, 1981); La calle (Santiago, 1986); The Witch (Ottawa, 1986); Tánger (Santiago, 1990); Tangier (Ottawa, 1997); A vuelo de pájaro (Ottawa, 1998); Vitral con pájaros (Ottawa; 2002) Reflexión hacia el sur (Saskatoon, 2004) y Cronipoemas (Ottawa, 2010) En prosa, la novela De chácharas y largavistas, (Ottawa, 1993). Es autor de la antología Northern Cronopios, antología de narradores chilenos en Canadá, Canadá, 1993. Tiene prosa, poesía y crítica en Chile, Estados Unidos, Canadá, México, Cuba, España y Polonia. En 2000 ganó el concurso de nouvelle de www.escritores.cl con El diario de Pancracio Fernández. Ha sido antologado por ejemplo en Cien microcuentos chilenos, de Juan Armando Epple; Latinocanadá, Hugo Hazelton; Poéticas de Chile. Chilean Poets. Gonzalo Contreras; The Changuing Faces of Chilean Poetry. A Translation of Avant Garde, Women’s, and Protest Poetry, de Sandra E.Aravena de Herron. Es uno de los editores de Split/Quotation – La cita trunca.
Instalación en la casa de Parra en Las Cruces
Chile, 2005, Foto de Patricio Luco. Se pueden ver en esta "Biblioteca mínima indispensable" el Manual de Carreño, el Manifiesto Comunista y Mi Lucha
Chile, 2005
Una foto con el vate Nicanor Parra, candidato al premio Nobel de Literatura