Sunday, May 2, 2010

libro electrónico

http://www.revistaqantati.com/doc/pdf/e-book01-Jorge-Etcheverry.pdf Este es el enlace para una libro electrónico centrado en mis trabajos, que es el resultado de una jornada que la Red Cultural Hispánica realizó en Ottawa, más algunos otros artículos, una entrevista y una selección de textos. Quien aloja este libro es la revists Qantati, en la sección de libros electrónicos Jorge Etcheverry

Monday, April 5, 2010

problemas o alternativas de la poesía contemporánea

Arturo Méndez-Roca

Respuesta a esa pregunta del editor de este blog

Desde una perspectiva personal, como practicante de poesía. y, si se quiere, estudioso de la literatura, pasó a presentar en forma suscita lo que para mi serian los problemas ó alternativas básicos de la poesía contemporánea: -Confrontación ó dialéctica, entre los imperativos sociales, comunitarios y políticos y la indagación y preocupación por la, problemática del 'individuó'. Este dualismo recusable como cualquier otro, en teoría, se mantiene sin embargó siempre operante. Algunos escritores surrealistas y en un campo no literario los existencialistas siempre estuvieron desgarrados por esta problemática. De raíces quizás románticas, su expresión contemporánea tiñe a este grupo de problemas de un más alto nivel de autoconciencia. -Confrontación ó dialéctica, entre la necesidad 'lírica' de expresión y el reconocimiento de factores limitantes del 'yo'. La era contemporánea desarrolla un estado de cosas que hace surgir doctrinas ó teorías científicas como el psicoanálisis, el marxismo y la fenomenología, la sicología conductista y/o reflexológica. El relativismo y el cuantismo en las ciencias físicas exactas. El individuó aparece como momento ó vehículo de estructuras psicológicas y económico-sociales que lo trascienden. La doble presión de estados totalitarios y sociedades 'unidimensiónales' privilegia como reacción salidas intimistas ó religiosas y un atrincheramiento en la subjetividad, que se hace única base firme frente a una 'crisis de la estimativa'. -La preponderancia de una concepción 'nóminalista'del lenguaje, que puede correlacionarse con una evolución de las ciencias humanas hacia, la autonomía, convencionalidad y mensurabilidad de las 'ciencias físicas exactas'. La autonomía ó distancia del lenguaje como sistema de signos frente a la 'realidad referencial' se acrecienta. El lenguaje poético se concibe como 'materia de obra', y su objetividad e independencia se acentúan. Creacionismo, imaginismo, purismo nos vienen a, la cabeza. Al poema como expresión lírica directa sigue el poema, como obra pura de lenguaje. El sujetó es el agente de una 'practica'. Sin embargó la realidad comunicativa, expresiva y referencial del lenguaje sigue predominando y ese aspecto es el soporte y motivación última de la creación poética. Cada nueva generación se enfrenta a la expresión de los mismos problemas persónales y humanos y les da una forma y solución parecidas. Por ultimó, aún otros elementos importantes presentes ó dispuestos frente a. la poesía contemporánea serían: la gradual desaparición de bordes esenciales y fórmales entre los géneros. Una dimensión de comentario 'metapoético', ligado a la ironía y la parodia está siempre presente. La necesidad histórica en suma otorga un deber moral si no científico ó de fe al poeta y lo obliga a la delimitación de un publicó en un sentido (casi) político. La incontestable condición aun 'lírica' de la poesía, obligada a proporcionar identificaciones a lectores típicos, centrados en los problemas humanos básicos que se reproducen en cada nueva generación, obliga al poeta a, matizar todo intentó verdaderamente radical en el lenguaje si quiere aún tener un público

Saturday, April 3, 2010

ENTRE TIERRA Y AGUA.

Carmen Contreras

Mirando el canal de televisión chileno desde un apacible rinconcito en Canadá, observo la devastación enorme causada por un movimiento sísmico de nuestra Madre Tierra. Pueblitos rurales, algunos de los cuales nunca oí nombrar cuando vivía en Chile, yacen en ruinas. No fué solo el movimiento de este gigantesco organismo que denominamos planeta Tierra, sino también las olas enormes que tal movimiento provocó. En los noticieros van de a poco apareciendo los afectados. Algunos, llorando con la cara entre las manos hablan del tremendo susto que han pasado y de la enorme pérdida que han sufrido. Desde la distancia espacial y cultural que me separa de Chile, no puedo dejar de maravillarme por la forma tan sincera y por la claridad con que se expresan señoras, caballeros y niños en ese país de loca geografía. Lloro, y simpatizo con ellos. De a poco, comienzan a surgir historias de heroismo, esperanza y fé. Muchas, provienen de gente humilde que ha perdido lo poquito que tenían. Ellos, son los primeros en proclamar la alegría de meramente encontrarse vivos, y los primeros en decretar que lo material no importa, que de algún modo se repondrá. La cantida enorme de energía liberada por este cataclismo genera una cantidad similar de energía en términos de solidaridad. Detrás de las vidas tan bruscamante arrebatadas, detrás de los escombros, las ruinas, los sollozos y la desesperación; detrás de todo eso aparece una luz inefable. Son muchas, entonces, las personas que responden de cuerpo presente, y con las manos llenas. Ahora a cinco semanas del sismo, desde la distancia escucho la melodía constante que genera el proceso de levantarse y reconstruir. Humildemente, vamos poniendo nuestro sentimiento al servicio de un propósito muy práctico. Sin que falte la enorme cantidad de mística que resulta, cuando somos testigos del poder titánico de los elementos. Carmen Contreras 31 de Marzo, 2007

Thursday, March 25, 2010

Ciudades, el futuro

Jorge Etcheverry (leído en ausencia en "un mundo en 500 palabras", evento de lectura de prosa breve organizado por Sergio Gaut vel Hartman en Buenos Aires Los hombres paseaban, la mirada perdida, las manos en los bolsillos cálidos, o afuera, sobándoselas, balanceándolas enrojecidas, mientras sen­tían el vivificante frío que se dejaba caer desde las montañas. Solos, en­vueltos en sus trajes azules, por plataformas y terrazas, por veredas, puentes y azoteas. No ya evitando, como hace generaciones, hablar con quienes se les cruzaban o vivían en los alrededores. Ni tam­poco evitando mirarlos, agachando la cabeza, o mirando a través de e­llos, como si no existieran. Eso ya estaba incorporado como un hábito, como salir por las tardes, a sentir el frío, como por sentir algo. Un hombre acodado contra la baranda del puente miraba el río, una cinta negra, ancha, simétrica, allá abajo, las orillas comenzando a mostrar la rigidez del congelamiento. Sus ojos azules eran jóvenes, inexpresivos y tran­quilos, separados uno de otro, abiertos sin sombras, un entrecejo liso, la frente limpia también, abierta. Sentía el frío punzarle las orejas, trabajar­le un calor en las mejillas sin asombro ni reflexión. Como algo dado y habi­tual. Como cuando en la terraza del edificio tomaba el sol en verano, los o­jos solamente cubiertos por gafas negras, al lado de los innumerables cuerpos esbeltos, bronceados y lánguidos, ofrecidos al sol, encerrados en sí mismos. Una pequeña ansiedad o un asomo de ansiedad hizo que levantara el hombro de­recho, medio dar vuelta la cabeza, como intentando escuchar algo. Pero esa ansiedad no se manifestaba en los ojos, ni en la frente lisa. Levantó el brazo en un gesto pausado y se lo pasó por el cráneo, rapado, sintiendo con la yema de los dedos la firmeza y la dureza del pelo naciente. Otros hombres, y mujeres, a su izquierda y su derecha, se enderezaban paulatinamente y echaban a caminar hacia uno u otro lado, evitando el roce con los otros cuerpos a que se adelantaban, o con que se topaban. Un sonido melodioso comenzaba a insi­nuarse, una melodía atenuada, un himno, por miríada de trinos de pájaros, proveniente de todas partes y de ninguna. El hombre bajó con agilidad los esca­lones metálicos de la escalera que daba a la calle, sin sujetarse de la ba­randilla. Luego, en la calle, caminaba a pasos largos, atravesando portadas, esquivando a los hombres y mujeres que se encaminaban, ahora rápidamente a sus hogares. El sudor le bañaba el torso, la lisa frente. Se acercó hacia la calle y subió a una acera movediza, que lo conducía velozmente, registrando los detalles geométricos de los bloques de edificios, las simétricas alter­nancias de luz y sombra, los iluminados cuadrados de las ventanas, las fi­guras verticales que, en la calle, parecían inmóviles, a medida que el pasaba, contrarrestando con leves movimientos musculares de las piernas las pérdi­das de equilibrio debidas a la velocidad. Mediante un salto cambió de cinta, tomando por una perpendicular, mientras la música era imperceptiblemente más fuerte, y la intensidad de las luces de los portales, faroles y ventanas, co­menzaba a disminuir lenta y uniformemente.

Wednesday, February 17, 2010

Retorno con sueño, súcubos, cielo y risas de niñas jóvenes

Jorge Etcheverry

No sé si fue antes o después de la noche cuando ese súcubo me aplastaba y provocaba mi involuntaria erección sin por otro lado ofrecer agujero para el alivio de esa tensión acumulada, por otro lado es sabido que los súcubos no son entes reales, que no tienen agujeros materiales, pero como los antiguos chinos entregados a los vapores del opio, el asceta o no tanto visitado por súcubos siempre podrá se llevado a la eyaculación por sus propias tensiones interiores. No sé exactamente si fue antes o después, pero ahora me parece que fue al otro día cuando me sentaba en una silla o diván en esa terraza bajo esa campana de sol y cielo surcado por remotos pájaros que dejaban caer sus gritos entre mis párpados entrecerrados por la modorra y pensé que había sido un error desplazarme tan lejos, tan a lo ancho, todos estos años, en lugar de haber permanecido aquí, entre los breves kilómetros que delimitan estos ángulos de este triángulo que forman tres de mis más tempranas moradas. Entonces es que una cara clara, de límites imprecisables parece abarcar el cielo, aunque no sé a ciencia cierta si tengo los ojos cerrados o abiertos, lo más seguro entrecerrados y así es que me doy cuenta de que ese súcubo nocturno es esta misma cara de un color casi naranja. Un coro de risas femeninas jóvenes me llega a los oídos, las creo relacionadas con esos dos otros vértices, el del súcubo nocturno, acaso un sueño, acaso un gato que se instaló sobre mi pecho mientras dormía; el del rostro femenino y cálido del cielo (que no veo sino siento). Ellas forman así el tercer vértice con sus risas que provienen de cuerpos que sí, me depararán el solaz y la saciedad si me mantengo en este triángulo que se superpone al físico, en que habito o al que he vuelto, obscuro y sin embargo suave, obscuro y sin embargo cálido, sedoso y múltiple, implicando varios sentidos, como corresponde al pubis femenino.

Tuesday, January 26, 2010

desmitificación

Jorge Etcheverry Del libro parcialmente inédito Textbook No estoy ni ahí con eso de la desmitificación del Che Guevara que fue vanidoso y erraba (Según testigos presenciales) Es como esa polémica sobre la existencia real de Cristo Que dicen que hasta tuvo hijos Con la María magdalena Perdónenme Pero yo paso Reconozco eso sí Que si los Mercaderes del Templo Hubieran podido expresar su opinión sobre el último citado Seguro lo dejaban como el unto

Monday, December 14, 2009

El fin de la humanidad

Jorge Etcheverry

Qué rico. No creo que en otra revista uno pudiera escribir una cosa con este título. ¿Pero por qué no? ¿Acaso no es más o menos eso lo que se deja entrever en casi todos los ítemes noticiosos realmente importantes de cualquier noticiario que se respete?. Aquí no estamos hablando de las guerritas étnicas o religiosas que se arrastran más o menos soterradas hasta que brota una nueva que eclipsa por unas semanas a las demás, o una pasa a primer plano, cuando alguna pandilla de lunáticos le corta la garganta a una cantidad tal de niños y mujeres que se considera digna de aparecer en las noticias internacionales. No. Aquí se trata de la aniquilación de la especie debido al agotamiento de las fuentes de vida, o su empobrecimiento o ruina: el agua, el aire, los vegetales y animales. No es algo que carezca de precedentes. Cuando los pascuenses se comieron y gastaron todos sus recursos, comenzaron a comerse entre ellos casi hasta extinguirse. Es posible que las ciudades mayas sufrieran una suerte parecida de agotamiento de recursos, lo que habría llevado a su abandono. Es que el animal humano “se come todo lo que camina”, frase de Burrougs en una de sus novelas. Y se multiplica hasta cubrir todo el territorio disponible. La confluencia de ambos impulsos se puede dar en dos condiciones: la especie es infinita y el hábitat es infinito, o ambos son finitos, es decir se terminan. Pareciera no haber posibilidad de equilibrio entre hábitat y especie humana, ya que el progreso ha eliminado los factores limitantes naturales. Sin embargo, se pueden plantear utopías y existen los remanentes de pueblos que en un pasado no demasiado remoto equilibraban sus necesidades con la preservación del medio ambiente, los pueblos indígenas. Aún se puede plantear como alternativa para la supervivencia la relación indígena con el entorno, pero es casi imposible su puesta en práctica sin reducir muy drásticamente la relación entre persona y hábitat. En otras palabras no se puede llevar a cabo en las sociedades modernas, por el mero número de gente involucrada. Además, el control de las necesidades de consumo y desarrollo, tanto en el mundo desarrollado como en el otro, tanto en el Norte como en el Sur, es una tarea imposible, ya que implica imponer limitaciones—de producción, de crecimiento de la población, de urbanización, de consumo, etc.. En este momento no se cree en la centralización absoluta de todos los medios y recursos, ni se tolera la rígida jerarquización de la sociedad en una élite culta de manejadores paternales y el resto, lo que podría aminorar el proceso de desgaste del medio ambiente y sus recursos. La caída del así llamado ‘Bloque socialista’ empeoró las cosas al desacreditar la centralización del poder, el estado, la economía dirigida, etc., siendo que un gobierno de extensión universal y poderes casi inimaginables sería una solución para establecer por lo menos una ‘detente’ en el así llamado desarrollo, no una reversión, que parece imposible, sino una ‘stasis’, una situación de cero crecimiento económico y cero aumento de la población. Un gobierno así tendría las características de un socialismo, ya que reglamentaría y controlaría la economía. Pondría el acento en aspectos ajenos a lo económico en tanto empresa individual y competitiva, y haría hincapié en valores y discursos comunitarios, medioambientales y culturales. Desde el momento en que las religiones promueven de una manera u otra el “creced y multiplicaos” o ejercen el control genético tribal (por ejemplo mediante la circuncisión femenina y el enclaustramiento de las mujeres), tendría que ser un estado tan universal como ateo. Pero esta alternativa va contra dos impulsos incontrarrestables del animal humano: la multiplicación hasta el límite del ambiente y la ingestión de la realidad objetiva. Los detractores de este verdadero y utópico ‘socialismo real’ verían este tipo de sociedad como una especie de panal o colmena, y se preguntarían si sus ciudadanos serían todavía gente. A lo que cabría responder que lo más probable es que se instaurara una individualidad concreta, basada en sexo, inteligencia, habilidades, edad, raza, cultura, apariencia física, etc. Es en la sociedad mercachifle que la gente se define por su función económica, que pasa a obliterar la verdadera—concreta-- individualidad. Otra posibilidad que se está comenzando a esbozar, al menos en algunos medios, es el ‘cyborg’, cuyo equivalente en español no conozco. Es un ser compuesto en gran medida de metal y plástico, cuyas funciones vitales pueden depender en gran medida de otros componentes de creación artificial. La supervivencia del tejido nervioso sería lo único imprescindible, y la nanotecnología ya anuncia la posibilidad de la combinación de la célula nerviosa con un ‘microchip’ de silicón. Esta segunda alternativa ofrece la posibilidad de que no hay que preocuparse demasiado ni del agotamiento de los recursos naturales ni de la degradación del medio ambiente, total de alguna manera vamos a seguir cascando. Tampoco es motivo de alarma que la conquista del espacio no siga con el ritmo que se esperaba hace algunas décadas, ya que el confinamiento al medio ambiente terrícola ya no implica a largo plazo la desaparición de la especie, pudiéndose vivir de alguna manera en un mundo ya desprovisto, o casi, de elementos orgánicos superiores. En una variante de este escenario, se prevé una confrontación final entre hombres y máquinas, que terminarían por adueñarse del mundo una vez que nosotros perfeccionemos la inteligencia artificial (Terminator II). ¿Para qué quedarse a medio camino?. Desde la perspectiva de la máquina, el componente humano del hombre-máquina (La Mettrie) es imperfección perecedera, que la máquina visualizaría con repugnancia como una especie de cáncer (The Matrix). El tercer escenario es que surja una mutación del ser humano, adaptada a las nuevas condiciones ambientales y que termine por imponerse por la fuerza de las cosas, por ejemplo su inmunidad frente al SIDA y a las nuevas enfermedades mutadas que causarían estragos en el hombre actual. Habría que preguntarse cuáles serían las características de este recién llegado. El doctor Robert Leech de la Universidad de Medicine Hat sostenía que así como el Cro-Magnon había suplantado paulatina o súbitamente (con las implicaciones de esto último) al Homo Neardhentalensis, él estaba seguro de que una nueva mutación del Homo Sapiens estaba echando los primeros brotes en el árbol genealógico de la humanidad. Incluso se adelantaba a suministrar algunas de las características potenciales o factuales de esta nueva subespecie: si el Cro Magnon se estaba multiplicando hasta el agotamiento del medio ambiente, la nueva mutación tendería a ser numéricamente limitada compensando quizás mediante la longevidad, aunque era de esperar que en el período de su brote inicial pasara por algo así como una explosión demográfica. El nuevo mutante tendría que tener por fuerza una mayor resistencia al SIDA y a los contaminantes atmosféricos, radioactivos, emisiones solares, etc., que ya producían cánceres en todo el mundo, así como mutaciones letales, y quizás esta misma mutación fuera el resultado de los anteriores factores. Hay que recordar que las mutaciones inducidas en la mosca de fruta eran casi todas letales, pero algunas producían variedades resistentes. Las otras características de este mutante serían difíciles de conjeturar desde una perspectiva por así decir humana, pero era de suponer que así como el Cro Magnon había exterminado (o ingerido) al Neardhental,y luego había llevado al borde de la extinción a los otros primates, el Homo Actualis (como el científico denominaba al Homo Sapiens Sapiens), habría de ser la víctima, por la fuerza de las cosas, del Homo Diferens, como el académico llamaba a la subespecie por venir. En resumen, estos tres caminos son los que aparecen y reaparecen por aquí y por allá, Uno producto de la naturaleza (el tercero) y dos fruto de la volición humana, aunque no creo que se hayan plateado de manera programática.. Hasta donde yo sé, ningún partido o agrupación tiene entre sus metas a la Stasis, repetimos, cero crecimiento económico, cero aumento de la población. ¿Y qué pasa a todo esto con la entidad orgánica de todo el planeta, la famosa Gea, o Gaia? Bueno, que escriba y que mande fruta.

Blog Archive

About Me

My photo
Ottawa, Ontario, Canada
Canadá desde 1975, se inicia en los 60 en el Grupo América y la Escuela de Santiago. Sus libros de poemas son El evasionista/the Escape Artist (Ottawa, 1981); La calle (Santiago, 1986); The Witch (Ottawa, 1986); Tánger (Santiago, 1990); Tangier (Ottawa, 1997); A vuelo de pájaro (Ottawa, 1998); Vitral con pájaros (Ottawa; 2002) Reflexión hacia el sur (Saskatoon, 2004) y Cronipoemas (Ottawa, 2010) En prosa, la novela De chácharas y largavistas, (Ottawa, 1993). Es autor de la antología Northern Cronopios, antología de narradores chilenos en Canadá, Canadá, 1993. Tiene prosa, poesía y crítica en Chile, Estados Unidos, Canadá, México, Cuba, España y Polonia. En 2000 ganó el concurso de nouvelle de www.escritores.cl con El diario de Pancracio Fernández. Ha sido antologado por ejemplo en Cien microcuentos chilenos, de Juan Armando Epple; Latinocanadá, Hugo Hazelton; Poéticas de Chile. Chilean Poets. Gonzalo Contreras; The Changuing Faces of Chilean Poetry. A Translation of Avant Garde, Women’s, and Protest Poetry, de Sandra E.Aravena de Herron. Es uno de los editores de Split/Quotation – La cita trunca.

Instalación en la casa de Parra en Las Cruces

Instalación en la casa de Parra en Las Cruces
Chile, 2005, Foto de Patricio Luco. Se pueden ver en esta "Biblioteca mínima indispensable" el Manual de Carreño, el Manifiesto Comunista y Mi Lucha

Chile, 2005

Chile, 2005
Una foto con el vate Nicanor Parra, candidato al premio Nobel de Literatura