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Monday, December 12, 2016

cosmopoema

Jorge Etcheverry Arcaya


Universo:

La fiebre que agita mi inmenso vacío
Que esparce sus chispas como en desafío
Contúrbame mucho
Rompe mi mutismo
Perdida y fugaz en mi eterno abismo
La chispa vital calienta mi frio
Esboza en mi sombra chispas de destino

Estrofa:

La ronda de vida
Perdida en el cosmos
Caliente
Pequeña
Corta y agitada
Vivaz
Inquietante
Lujuria extraviada
Que dice que dice
Con suave palabra
Oh monstruo vacío
Oh bestia de piedra con mil ojos fríos
¿porqué no me tragas en tu desvarío?

Universo:

Se agita tan bella enfrente mis ojos
Desnuda desnuda con suave sonrojo
Me estira la mano
Yo solo sonrío
En mi ser tan vano como pozo seco
cae la belleza con eco perdido
la vida se pierde en fugaces destellos
chispan que calientan mi frío organismo

antiestrofa

Canción de la vida
Canción por el cielo y el mar repetida
Canción de la tierra
Una madre herida
Canción de la vida
Canción de mil mundos que la ven crecer
Canción de la envidia
Grito de la estrella que le da calor
Grito de dolor
Canción de la vida en su adolescencia
Que vaga danzando
Canta la materia recién fecundada
Que empieza su ciclo vital de inocencia
Grito de un pedrusco perdido en el cosmos
Donde la semilla ya se emponzoñó
Grito del planeta donde murió el germen
Grito del planeta que al fin sucumbió

La muerte

Venid a mí todos
Soy la libertad
Vengan sin temor
Yo soy la esperanza
Cantadme infelices
Vuestras alabanzas

Yo soy la terrible
Yo soy la más bella de las esperanzas
Consigo la fama de mis elegidos
No soy rencorosa
Rompo las balanzas

No soy rencorosa
Porque yo soy joven
Y en mi destrucción danza un torbellino
Y si yo destruyo lo hago feliz

Yo soy alocada
Yo soy la muchacha
Que del gran vacío
Está enamorada

Yo no mato, juego
No mato, libero
No mato mas limpio
La tierra de bichos

Coro:

Porqué los pintores la pintan siniestra
Debiendo los necios pintarla tan bella

La muerte

Me temen
Me río
Pero no los culpo
Es que él ha a creado a su hombre imperfecto
Y a mí no me ha dado mayores defectos

Coro:
No hay muerte imperfecta
Se muere de veras

Estrofa:
La vida que planta sus semillas hueras
Asume la culpa de que tú te mueras
Es mala artesana
Regular artista
Explícase entonces que nada subsista
De sus creaciones

La muerte:

Mi labor es buena
Mi labor es bella
Luego que trabajo a la larga queda
Un mondo esqueleto
Limpio
De marfil
La vida celosa lo convierte en polvo

Coro:

Hombre
Cualesquiera
Eres desdichado
Como lo son todos
Un ente fallido
Hijo del azar
Y de un molde quebrado
Grandes ambiciones
Y nada has logrado

Y si ya posees las sienes plateadas
Luchas ambiciones han sido aventadas
Ya solo te quedan nostalgias, recuerdos
Lamentos por cosas y gentes pasadas
O cruentos dolores laceran tu cuerpo

La muerte:

Bota ya la venda
Mírame a los ojos
La muerte que siempre tu ceguera ha visto

Coro:
Un sucio esqueleto
Malo y harapiento
¿no expresa tu mísero cuerpo gastado?

La muerte:
En cambio soy bella
Porque soy eterna
Y tu salvadora
Mi obra es perfecta
Y mi cabellera tal vez puedas ver
Brillando en la losa del frío sepulcro
Y mi tierna mano te acariciará
En el Gran Olvido
El Sueño Final
En el que te ofrezco
El reposo eterno

Coro:

Ni vida ni muerte
Desgracia ni suerte
Ni breve alegría
Ni larga tristeza
Ni hombre ni dios
Soledad ni pena
Pero sobre todo
Ni bien y ni mal
No hay un comienzo
Tampoco un final


Sunday, September 13, 2015

Globalización, virtualidad, poesía y política

Jorge Etcheverry Arcaya
La globalización cuenta como parte imprescindible con el desarrollo de la comunicación electrónica, que a la vez que mantiene a los diversos grupos de interés y al público en general informado más allá y a pesar de los medios de comunicación oficiales y de corriente principal de los países. Esto ha cambiado el modo de relación y de obtención de espacio y presencia de los poetas, en este caso de los poetas de lengua española que viven en Canadá, ya que les ha dado una vinculación casi instantánea con el país o región de origen en la esfera virtual, poniendo el contacto al ciberpoeta con sus congéneres poetas, amigos y enemigos.
Esta, por así decir, anulación de la distancia y la mediatización, y de alguna manera, de una parte importante de la vivencia y sicología del trasplante, no tan sólo para el poeta, sino para toda migración, o extrañamiento, se ve ayudada por el surgimiento, también bastante reciente, de la tarjeta de llamada telefónica y la televisión vía satélite, que han cambiado fundamentalmente la realidad de la inmigración o el exilio. Se puede dar el caso de una persona, poeta o no, que vive y trabaja en un país, pero cuyo entretenimiento, preocupaciones políticas, eventos deportivos, telenovelas y noticias televisivas y gran parte de su interacción social se da ‘a la distancia’. Ayer por la noche veía una película argentina en que un personaje le dice a otro que él no ve cine argentino, y el otro, que es actor, le responde que el no ve realidad argentina.
La comunicación virtual nos ha permitido un grado de reinserción en el ambiente originario. Por ejemplo, la única aparición colectiva en Chile de poetas chilenos radicados en Canadá se hizo inicialmente y hasta no hace mucho, a través de un portal de literatura chilena de gran prestigio internacional y fuertemente combatido por ciertos elementos de la institucionalidad literaria y cultural chilena: Escritores.cl, tarea monumental que sostuvo por unos años el poeta y escritor Ernesto Lánger, en Chile. En general, el acceso a tecnología sofisticada y relativamente barata respecto a los países del así llamado ‘sur’ ha dado una inesperada ventaja a los poetas hispanocanadienses, brindándoles además de la presencia virtual antes mencionada, una posibilidad de gestión cultural respecto al país o la zona de origen, llegando incluso a influir en la distribución del espacio acordado a los autores así llamados ‘del interior’ por la institucionalidad cultural y literaria chilenas de ‘corriente principal’. En este sentido, el sitio Poetas.com, impulsado por el poeta Elías Letelier, no sólo ha logrado la difusión de poesía y artículos comprometidos de poetas latino canadienses, sino de toda Latinoamérica, convirtiéndose en un centro de referencia mundial virtual de los autores progresistas.
Dentro del ejemplo chileno, con el que estoy más familiarizado, pero que se puede hacer extensivo en general, la difusión virtual, por su facilidad de acceso, rapidez, fluidez y frecuente descuido, no es aún considerada al mismo nivel que los textos publicados, y esto se ha puesto de algún modo al servicio de la pugna por espacio entre escritores ‘del interior’ y de la ‘diáspora’. El poeta, académico y periodista virtual Javier Campos, residente en Estados Unidos manifiestaba este problema, afirmando implícitamente su validez general para los escritores chilenos en la así llamada ‘diáspora’.
Pero esta nueva dimensión de la virtualidad ha permitido a los poetas hispano canadienses no sólo salvar la distancia respecto al país de origen, sino la vinculación con otras revistas o portales virtuales de habla hispana existentes en todo el mundo, creando una especie de comunidad virtual que permite toda suerte de proyectos comunes. Como el resto de la comunidad literaria y lectora, los escritores y poetas especialmente desde Canadá, país con alto grado de virtualización y acceso rápido y barato a la red mundial, se han visto obligados a hacer públicas sus opiniones respecto a la guerra –ocupación de Irak, la ejecución y sentencias del régimen de Cuba, etc. Personalmente, nuca había leído tanta declaración de intelectuales, escritores, artistas y poetas. Nunca había tenido antes la oportunidad de expresar mis opiniones políticas y culturales con tanta frecuencia y para un público (virtual en ambos sentidos) tan extenso.
 Asediada por la solicitación de la globalización, que impone formatos, temáticas y sistemas de intercambio, la poesía latinoamericana que se hace en Canadá está en vías de desarrollar un nicho bastante específico en la literatura canadiense. Me atrevería a decir que es la literatura más importante, por su propia abundancia y mérito, después de la literatura en francés y en inglés.
Esto por supuesto, incluye a la poesía, que es el medio de expresión preferido de los autores hispanoamericanos en Canadá, aunque en sí misma carece de otra homogeneidad que no sea la lingüística. Por ejemplo, desde la obsolescencia del discurso literario normativo institucional como la única norma general de la ‘buena’ literatura, las comunidades y los discursos antes marginados se han establecido o han ingresado al ámbito de lo canónico, y han logrado carta de aceptación otros discursos que lindan con la expresión personal ante los avatares de la existencia en un estado de cosas determinado o con el testimonio.
Aparte de un florecimiento de discursos, temáticas, tradiciones y estilos que reproducen el microuniverso latinoamericano en Canadá, patente por ejemplo en la antología Boreal de poesía latinoamericana en Canadá, este fenómeno que confronta a la institucionalidad literaria con formas emergentes, está pasando a ocupar un importan espacio virtual. Pensamos que el nacimiento de este sitio le otorga un rostro con facciones distintivas a esta poesía y escrituras canadienses en español, o hispanohablantes en Canadá, con sus características de ‘nostalgia y presencia’, de alineación y rebeldía, de indigenismo, vanguardia, utopía y compromiso.

Wednesday, October 1, 2014

Amenazaban lluvia

Juana Petra Soler

Las nubes amenazaban lluvia
Cuando chica en mis cerros
Pedrosos y dorados como una iglesia antigua
La lluvia nos perseguía como un sueño
Era rara su venida
A ese nido de roca en que el pueblo se anidaba
Abajo un lago azulísimo
En el centro de una palma pétrea y arenosa
De casi todos los tonos del amarillo y el naranja
Y el cielo un dolor azul
Y las escasas nubes pasaban raudas
Negábannos su carga
casi siempre
Pero nos provocaban imaginaciones de animales
O rostros

Pero ahora que añoro
Por la ventana citadina
Veo ese otro paisaje
Aquí la lluvia es sucia
Demasiado frecuente
Pero no me miento

Cuando como pájaros o arañas
Nuestra niñez anidaba en las rocas
No veíamos esos colores
Aunque estaban
Ahora sí
y me los invento
Con ansias
Sobre la tela de esos días

Friday, June 6, 2014

Vínculos poéticos entre Quebec/Canadá y America Latina: una ojeada personal


Jorge Etcheverry
 
Nota leída en el “Colloque sur les liens entre la poésie du Québec et celle de l’Amérique latine
Échanges culturels et littéraires, collaborations institutionnelles et traduction”, en el marco del 15e FESTIVAL DE LA POÉSIE DE MONTRÉAL


Dentro del marco de un intercambio poético entre la poesía latinoamericana y Quebec y Canadá, creo que recurriré bastante, pero no exclusivamente,  al ejemplo de la poesía chilena en Canadá y Quebec, caso que conozco de más cerca por mi diversa implicación en este tema, así como a mi experiencia personal, necesariamente limitada.  

El activismo cultural formaba parte de las tareas de denuncia de la dictadura en Chile a que se entregaba la comunidad exilada chilena y por consiguiente los poetas y escritores chilenos, que, con contadas excepciones (Ludwig Zeller, Renato Trujillo), llegaron a Quebec y Canadá después de 1973. Estos autores de alguna manera aglutinaron en sus iniciativas a los demás autores que escribían en castellano en el país o fueron un elemento clave en el desarrollo de sus eventos. Esto por su llegada colectiva, su imbricación con su propia comunidad, el bagaje que les ofrecía el lugar de la cultura en el proyecto de  la Unidad Popular y la izquierda chilena, y el hecho de formar parte de lo que podría llamarse la institución literaria chilena en gran parte trasplantada, en gran parte bajo la bota de la dictadura. Así, se mantuvieron vínculos con Chile y la diáspora, que se manifestaron en la solidaridad con la Sociedad Chilena de Escritores, organismo gremial de los escritores chilenos, y las revistas y encuentros del exilio literario chileno. Por consiguiente, en el caso de la poesía, los autores siguieron en general adscritos a los parámetros escriturales poéticos chilenos, sus tendencias coetáneas en poesía. Lo que permitía en Canadá el desarrollo y existencia de proyectos escriturales poéticos que no expresaban tan solo el compromiso, la nostalgia, la comparación de un aquí y un allá o el proceso de aculturación, que eran (quizás son) las temáticas de las expectativas de lectura en Canadá de las literaturas trasplantada de menor difusión producto del exilio.

Valgan a manera de ejemplo la literatura erótica de Luis Lama o la novelística de Francisco Viñuela, y entre otros la novela iniciática de Camila Reimers, el rock y la política juvenil de los sesenta de Ramón Sepúlveda, el desafortunadamente inédito Homo Eroticus de Leandro Urbina, la poesía de Jaime Serey, la reconstrucción del mundo de Coquimbo de Gabriela Etcheverry, la vasta poesía de la Escuela de Santiago, etc.  La conexión Chile Quebec/Canadá, en lo poético, se mantiene hasta ahora, y se manifestó por ejemplo en el proyecto Adrianne (por Adrienne Clarkson, entonces gobernadora general de Canadá e iniciadora de esta iniciativa). Este proyecto  entre las bibliotecas nacionales de Chile y Canadá duró dos años y consistió en la recopilación de material literario y documental del exilio chileno y su envío a Chile. Esta iniciativa contó con un gran número de autores chileno quebequenses y era administrado en parte desde Chile por Alberto Kurapel, dramaturgo y poeta que vivió y produjo en Montreal, ahora retornado a Chile[i].

La estadía en Quebec/Canadá muestra su productividad para el desarrollo de los discursos poéticos de los autores chilenos exilados. En el caso de la agrupación neo vanguardista chilena la Escuela de Santiago, mayoritariamente exilada en Canadá, sus miembros escriben sus primeras obra en forma de libro en este país, y tiene lugar su reinserción como agrupación poética en la historia de la poesía chilena contemporánea.  En quizás la más reciente antología nacional de poesía publicada en Chile aparecen cuatro autores, (Gonzalo Millán, Naín Nómez, Alfredo Lavergne y el autor de esta nota). En el caso de Alfredo Lavergne, ex residente en Montreal y retornado a Chile, incluso empezó a escribir en Montreal. El autor y dramaturgo Alberto Kurapel es muy activo en Chile. La Sociedad de Escritores de Chile, organismo gremial de los escritores chilenos, cuenta con miembros en Quebec, como Jorge Cancino, Aspasia Worlitzky y Yolanda Duque Vidal.

Quebec, sobre todo Montreal, ofrecía a los trasplantados chilenos y los autores de habla hispana en general, una cierta comunidad histórico cultural,  ideológica y política, los ismos filosóficos y artísticos, las vanguardias, corrientes políticas, la institucionalidad laica—incluso en el seno de naciones creyentes—ligada al origen de los tiempos modernos, la constitución de las naciones, la revolución francesa y el nacimiento de la democracia, el socialismo y el marxismo. Estos elementos están menos presentes, creemos, en el Canadá inglés.

Fruto de este entorno, los eventos culturales/políticos hispano hablantes en Quebec, no tan sólo chilenos, existen desde temprano. Uno de los primeros encuentros literarios chilenos en Canadá fue en un local de la Confédération des syndicats nationaux (CSN), en 1979, titulado “Literatura y realidad política”.  Está el libro La ciudad, de Gonzalo Millán, obra emblemática de la poesía chilena bajo la dictadura y  que parece resumir las características de la poesía chilena exilada según The Canadian Encyclopedia “Their sophisticated poetry, which draws on both European and Chilean traditions of surrealism, is both political and personal. Though they are preoccupied with Chile, the émigrés also address Canadian experience”.  No es casualidad que este libro fuera publicado originalmente en  Les Editions Maison Culturelle Quebec- Amerique Latine, en 1979, editorial del Bureau Des Prisonniers Politiques Du Chili, de simpatizantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria. El nombre en francés y el vínculo con América Latina dan un testimonio ya en ese entonces de la situación única que gozan los poetas castellanógrafos en Quebec en relación con el resto de Canadá. Los recitales y espectáculos, etc. que participan poetas francófonos y castellanógrafos, son una realidad permanente en Quebec ya desde hace décadas.

En la imbricación de la poesía quebequense con otros países de las Américas, cuya existencia conozco pero cuyo detalle en general ignoro, solo podría dar unos ejemplos.  Un caso es la conexión con Cuba, representada por el grupo Sur, agrupación iniciada en Montreal a fines de los 80, dirigida por Tito Alvarado y que actualmente es una de las organizaciones que realiza el festival Palabra en el mundo, evento poético que se realiza paralelamente en diversos países, incluyendo Canadá,  y cuya sede principal en está en Habana, Cuba. Otro, bastante puntual, sería el de un seminario en la universidad de Oriente, el Sexto seminario sobre estudios canadienses, en 2013. “Otros espacios se dedicaron a la Literatura y la Lingüística con acercamiento a la poesía canadiense contemporánea, el joual como variante lingüística del francés de Québec y la literatura chilena en ese país vista a través de la poesía de Jorge Etcheverry[ii]. La conexión continental hispano quebequense dejó publicaciones como los números de la revista Ruptures, un ingente esfuerzo básicamente de Hugo Hazelton y la revista Vice/versa, y en el plano de la traducción literaria Ellipse.  Existen diversas iniciativas editoriales que conjugan en Canadá la presencia del francés, el inglés y el castellano, como la editorial White Dwarf Editions / Les Éditions de la Naine Blanche / Las Ediciones de la Enana Blanca Antares, que dirige Hugh Hazelton, Antares, que dirige la poeta ítalo—argentina—canadiense Margarita Feliciano,  y Alondra, de Montreal, que dirige Yolanda Duque Vidal.

Hay ilustres ejemplos de poetas latinoamericanos famosos que han residido en Canadá, como el mexicano  José Emilio Pacheco, que enseñó, creó y publicó en Canadá, valgan textos en inglés en The Malahat Review y Poetry Canada, Humberto Díaz Casanueva, que fue embajador  de Chile en Canadá y el chileno Ludwig Zeller, el último surrealista chileno,  que escribió en Canadá parte importante de su obra. Con Perú está la conexión del trabajo de la poeta y profesora Lady Rojas, el narrador y poeta Guillermo Rose y el poeta Paolo de Lima, de la llamada “generación postmoderna” o “generación X”, que escribe parte importante de su obra estando en Canadá. Aparte de la estancia en Vancouver del renombrado prosista y poeta Alfonso Quijada Urías. A título anecdótico personal me tocó participar en el IX Festival de Poesía en El Salvador, en 2010, curiosamente representando a Canadá, junto a la poeta quebequense Françoise Roy, que entonces residía en México. No estoy muy al tanto de las vinculaciones o acuerdos en lo relativo a la cultura, literatura y especialmente poesía entre Canadá/Quebec y América latina a nivel institucional gubernamental o universitario, por estar fuera de esos ámbitos, pero estoy seguro que estas limitadas experiencias demuestran la presencia en crecimiento de de las relaciones poéticas de Canadá y sobre todo Quebec con América Latina. Ya no se trataría solamente de  Une certaine latino-américanité de la littérature québécoise, según un artículo de Peter Klaus[iii], sino una especie de consustantividad que integra al Quebec con América Latina. Las TIC han acelerado el desarrollo de estos vasos comunicantes.

 

El internet habría venido a transformar las relaciones entre los actores culturales, superando en gran medida las limitaciones geográficas. Las comunicaciones virtuales anteceden o se superponen, ampliándolas, a los medios institucionales e impresos de la difusión e intercambio literarios y también poéticos. “En teoría, el texto puede ser reproducido infinitamente y llegar a un vasto público, salvando los escollos y arrecifes de la institución mercantil literaria que comprende a la crítica en medios impresos, a la radio y la televisión, y a las universidades, ya que definitiva, la historia de la literatura y la crítica académica forman un continuo con la industria en lo relativo a la comercialización de las obras literarias…A la vez que soslaya la institucionalidad literaria establecida, la publicación virtual se salta las fronteras nacionales y por tanto impositivas y legales que aquejan al libro- mercancía[iv]” . La Editorial Poetas de América (poetas.com), fue un pionero de la poesía virtual.  Este portal  tiene gran importancia para la literatura y poesía en castellano producida en Quebec y Canadá y el intercambio y presencia poéticas en el ámbito geográfico de habla hispana en el mundo virtual. Este portal se planteaba y se plantea como hemisférico americano, en oposición a la dicotomía Norte Sur tan cara a los antiimperialistas.  Esta iniciativa era originalmente la Editorial Poetas Antiimperialistas de América y su gestor y websmaster sigue siendo el poeta Elías Letelier-Ruz. Se publicaron libros de autores latino canadienses, anglófonos de Quebec, latinoamericanos y chilenos, en versiones impresas y electrónicas, amén de antologías. Fue instrumental para la participación en eventos internacionales en Chile, Italia y Francia de algunos de estos autores. La productividad del medio virtual en lo relativo a la poesía quebequense queda por ejemplo de manifiesto en la muestra de poesía quebequense en castellano del poeta retornado del Quebec y residente en Chile Alfredo Lavergne, que selecciona y traduce al castellano esta Pequeña selección de poetas de Québec, Canadá http://www.poesias.cl/poesia_quebec.htm, publicada en Chile.

El panorama de la interrelación y por qué no decir pertenencia, de la literatura de Canadá, especialmente de Québec en el vasto friso americano se constituye, además de las instancias particulares aquí mencionadas, de muchas otras iniciativas universitarias, editoriales y de intercambio cultural a nivel institucional. Podemos afirmar que la literatura canadiense, especialmente quebequense, se inscribe en el marco de una literatura y cultura hemisférica americana.




[i] Artículo mío en http://www.escritores.cl/base.php?f1=articulos/texto/adrienne.htm .  Una cita de un documento del proyecto ilustra la participación de autores chilenos con vínculos canadienses “Chilean writers in Canada included poet Gonzalo Millan, whose work was influenced by Canada's Alden Nowlan; short-story writer Leandro Urbina; poets Carmen Rodriguez of Vancouver and Jorge Etcheverry of Ottawa; and poet Naín, who edited an anthology of Chilean-Canadian writers several years after the Pinochet coup”.
[ii] http://luzdemiciudad.blogspot.ca/2013/04/seminario-en-santiago-de-cuba.html
[iii] Ce texte a été présenté dans le cadre d’une conférence lors de la Semaine de la Francophonie à
l’Universidad de Puerto Rico, San Juan, le 13 mars 2008

Friday, January 4, 2013

Manifiestos: Sobre los mundos alternativos (1968)

Jorge Etcheverry


Un cuanto de luz& palabras. Ora la sombra ora la luz. La sombra habla buscando modos variados de expresión. La voz es lenguaje, tinieblas. Es la voz clamando en el desierto. La luz baja de arriba. Se refleja y refracta. Se levanta en cirios, da en cristales. Perdura en el fuego, las ampolletas eléctricas, el carbón de espino, los astros

                                                      llena todo de imágenes, se deja estar en las pupilas. Todo avance es avance en la luz, todo cambio mutación de los ojos. Toda evolución perspectivas diferentes en la luz. La luz está. La luz no necesita de palabras


No existe al mismo tiempo luz y sombra. No existe el claroscuro. Se persiguen en forma alternativa. Un mundo de luz y lo que es luz. Un mundo de sombra y lo que es sombra.


Hay otros modos en la serie. Son contables, no con los dedos. Las voces, las introyecciones de los combatientes, los menesteres y las mitologías

 
No un rechazo; una frontera, no bien delimitada, en última instancia muy fácil de cruzar

en la misma poesía, en el terreno al cual pueda pertenecer—funciona de cierta manera, no del todo


Las relaciones mágicas que conectan los así llamado de los diversos textos, y se complican armando una red invisible que termina por contaminar el mundo positivo de los trabajadores

 
como el elemento irreal se impone con un tenor ascendente sobre la esmaltada perfección de los versos precedentes

 

A veces; Mira: es como ventanas que no hay en ninguna parte, pero situadas altas—porque siempre los dones y amenazas se colocan arriba. Arriba están los pájaros. Se siente un bullir—¿Voces? Un soplo caliente desciende sobre la ciudad, imanta los objetos

Tuesday, November 27, 2012

Roque

Jorge Etcheverry

Fusiles
Palabras
Y la cuestión social
Pulgarcito se agita desafiante
Desde su estatura diminuta
Roque lo asume y lo trasmite
Y a nosotros
Compañeros de ruta
No deja a nadie afuera
En sus poemas
Presenta, califica, celebra,
hasta a las compañeras de la noche
Con ternura enumera noms de guerre
Hombre al fin
Debate los caminos agrestes para traer la utopía
De paso nos implica e ilumina
Con su verso
Pero no puede evitar ese destino aciago
Como el de tantos otros
Muere en esta balacera inevitable
Pero nos deja caminos
Para aliviarnos la carga de la vida
La poesía
La revolución

Wednesday, October 3, 2012

La diáspora literaria chilena en Canadá: excepción y regla


Texto en elaboración guardado aquí por problemas con mi cuenta en Yahoo
Jorge Etcheverry


Como un personaje de Borges, en el cuento Los teólogos, debiera decir “Esto lo dije muchas veces”, ya que me he referido bastante a este tema, lo que creo no está demás cuando se trata de fijar o comentar la historia de un segmento del así llamado mosaico canadiense en su versión literaria, y un aspecto de la variada historia de la diáspora literaria chilena. Si bien la parte de esta que se establece en Canadá compartió y comparte características generales del fenómeno diaspórico, también se dieron factores, de alguna manera todavía presentes, que le impartieron cierta especificidad. Comparte las características de la literatura trasplantada, están presentes los temas de la memoria, la nostalgia, la comparación o cotejo del “aquí y allá”, la producción textual con diversos grados de anfibología, el intento de preservación y transmisión del acerbo cultural. A esto se suman aspectos típicos de las literaturas exiladas; la denuncia de la situación en el país y o la región, la solidaridad y el activismo político o para político. Tampoco es extraño que la primera literatura chilena transplantada a Canadá y continuada a través de textos fruto de la experiencia de los escritores exilados o de escritores chilenos emergentes en el país, haya mantenido vínculos con la literatura del país exilada en otras latitudes o en la del interior del país.

Lo que es distintivo en Canadá es la combinación de esos elementos, lo que le permitió mantener un cierto perfil distintivo una vez terminada la situación oficial de exilio con el plebiscito de 1989 que instauró de vuelta en Chile la democracia formal. Pareciera por ejemplo que los autores exilados griegos en el país, o de las repúblicas de la ex Unión Soviética simplemente hicieron las maletas y se volvieron a sus países una vez que cambió la situación en ellos. Un factor importante en la literatura chilena en Canadá fue una voluntad temprana de acceder al medio lingüístico y cultural anfitrión, a que ayudaron las políticas multiculturales de los 1980 y 1990. Entre las miríadas de proyectos netamente comunitarios financiados por esas políticas, se pudieron implementar iniciativas editoriales que tenían un carácter específicamente literario. Otro factor fue la imbricación, también temprana, en la naciente literatura hispanocanadiense, principalmente latinoamericana, a la que ayudó quizás a cohesionarse, debido a la presencia de alguna manera súbita y relativamente orgánica y numerosa del exilio literario chileno. Este vínculo con la naciente literatura hispanocanadiense emergente y ya en proceso de establecerse se manifestó por ejemplo en la publicación de una nota de la poeta, traductora y docente Margarita Feliciano en la revista ''Nouvelle Europe'', publicada en Luxemburgo en 1985.

Un testimonio de la incidencia de la literatura chilena en Canadá lo constituyó el ambicioso y no repetido encuentro de autores latinoamericanos, neo canadienses, canadienses e hispano canadienses organizado por Alex Zisman en 1987. Pero estos eventos no se dieron en el vacío y suponen un entorno complementario y de difusión e intercambio. En lo político, hay que tener en cuenta que a fines de los 70, comienzos de los 80 había cierta cantidad de exilados latinoamericanos de izquierda, producto de golpes, guerras civiles y guerrillas fracasadas. El que un segmento más o menos orgánico de la por así decir ‘elite’ cultural y política chilena se exilara en Canadá sirvió para establecer lazos, variables e irregulares con estos exilios. Estuvo la temprana relación con el exilio salvadoreño, que en lo literario dio fruto a la primera compilación bilingüe de poesía salvadoreña combatiente, que fue publicada por Ediciones Cordillera en 1982. Como en el pasado, actualmente hay escritores chilenos involucrados en actividades solidarias en diversas ciudades de Canadá.

La relación entre el exilio literario chileno inicial—en su parte más institucionalizada, , podríamos decir—con la comunidad exilada chilena, es un hecho evidente. El componente cultural estuvo presente en las organizaciones exiladas chilenas—no sólo en Canadá. El exilio chileno conservó el importante papel de la cultura en la izquierda chilena, que tuvo un auge como movimiento social y fue en parte institucionalizado bajo el gobierno de la Unidad Popular, por ejemplo en Ediciones Quimantú, donde habían trabajado algunos miembros del exilio literario chileno en Canadá, centrados luego en Ediciones Cordillera. Este vínculo entre la actividad política y la cultura también resulta por ejemplo en Les Editions Maison Cuturelle Quebec-Amerique Latine en Montreal. Además, los autores chilenos exilados mantuvieron un contacto variable con instancias literarias del exilio chileno mundial, como las revistas Literatura chilena en el exilio y Araucaria. Por décadas, el vínculo con la literatura nacional fue un referente de los escritores chilenos en Canadá, que respecto al ‘interior’ se manifestó en el apoyo puntual a la actividad literaria en Chile, concebida como resistencia cultural. Así, el escritor chileno no se abocó o definió nunca plenamente a una existencia literaria—y existencial—total en el entorno anfitrión. Incluso las producciones más recientes en la corriente principal canadiense, de Carmen Rodríguez y Carmen Aguirre, son obras novelescas testimoniales cuyo referente básico es la situación bajo la dictadura.

El vínculo multicultural en este contexto, basado en la multiculturalidad fáctica de la sociedad canadiense y las políticas para darle cabida, también tiene bases tempranas en la relación con otros escritores canadiense y de comunidades étnicas y medios editoriales anglo y francófonos, y permitió entre otros casos, la publicación de los libros bilingües de Cordillera. En general el papel del multiculturalismo era de apoyo institucional a manifestaciones más bien comunitarias, para la preservación del patrimonio y la integración de las comunidades étnicas, no a instancias específicamente artísticas o literarias, sujetas a otras instancias como el Canada Council. Había un doble nivel implícito y explicable. Pero en todo caso se abría la posibilidad de apoyo para iniciativas propiamente culturales, como las obras mencionadas. Cabe destacar en ese marco las antologías Simbiosis I y II, de Luciano Díaz, que presentaron a poetas y prosistas de diversas comunidades etnoculturales de Ottawa.

La imbricación de los autores chilenos en el medio literario anfitrión, en los entornos anglo y francófonos fue fructífera—valgan como ejemplos algunos libros publicados en las provincias de Ontario y Québec, que más conozco, en editoriales de la corriente principal.,. En Montreal los poetas Elías Letelier y Alfredo Lavergne, los prosistas Marilú Mallet y Jorge Fajardo además cineastas y el dramaturgo y poeta Alberto Kurapel. El autor Leandro Urbina publicó en editoriales anglo y francófonas y Naín Nómez y Claudio Durán publicaron en Ontario en editoriales anglófonas. Este aspecto se manifestó también la publicación en revistas literaria anglo y francófonas y plurilingües, que, otra vez, no se dan en el vacío sino en un contexto que lo posibilita autores chilenos en revistas como Anthos, Arc, Posibilitiis, Canadian Fiction Magazine, Urgences, Ellipse, Antígonish, L'à Propos, Viceversa, Moebius, Canadian Literature, Índigo, Ruptures y L’a Propos, para dar ejemplos.

No se puede descuidar en esta confluencia de elementos el aspecto de la vinculación con el mundo académico. El interés, y solidaridad, que provocó en su momento el golpe chileno facilitó también la recepción en el sector universitario, tradicionalmente más progresista que la población en general y que además incluía a otros escritores castellanógrafos del país. Varios escritores chilenos estaban vinculados a universidades en diversas provincias. Eso a veces facilitó la recepción y difusión de la literatura chilena exilada y sirvió por ejemplo de manera anecdótica a la constitución del grupo de autores ligados a Cordillera (los tres miembros de la Escuela de Santiago en Canadá: Etcheverry, Martínez y Nómez, más Gonzalo Millán, Ramón Sepúlveda y Leandro Urbina). Era un núcleo de escritores, en su mayoría trasplantados con una obra incipiente en Chile. La vinculación académica se manifestó con el tiempo en diversos encuentros—como el citado que organizó Zizman—, eventos y publicaciones, caso que se repitió sin duda en otras ciudades o provincias del país aparte de Ontario y Québec, que se han ido convirtiendo en un elemento en la configuración del espacio y la literatura en castellano en Canadá en general, no tan sólo la de origen chileno.

A esta configuración del perfil de la literatura chilena en Canadá, con su preponderancia de la poesía—la prosa, y más la novela, necesitan más tiempo para su incubación—se agrega la presencia fortuita de una agrupación neo o para vanguardista de fines de los 60 chilenos, la Escuela de Santiago. Este grupo estuvo involucrado en Canadá en el activismo cultural literario y el aspecto editorial. Como suele suceder con intelectuales y escritores de izquierda, participaban en organizaciones progresistas y de solidaridad paralelamente con la creación literaria y el activismo cultural. Los primeros libros más institucionales del exilio chileno literario—por ser bilingües y producidos por una editorial chilena exilada, fueron los de estos autores, que presentaron al público canadiense poetas inhabituales que eran comprometidos, pero tenían un lenguaje de vanguardia, creando una suerte de tradición de poesía trasplantada chilena de vanguardia, parcial y de cierta duración. Terreno en cierta medida abonado por la presencia del poeta surrealista chileno Ludwig Zéller, ya en el país. Esto creó cierto espacio en la magra recepción de la poesía transplantada chilena traducida al inglés, para una expresión con matices neovanguardistas, patente en alguna crítica y extemporánea a las literaturas producto de la inmigración y sujetas principalmente a los avatares temáticos de la precariedad e inestabilidad identitarias.

Pareciera que en general las literaturas trasplantadas no optan experimentar o ser vanguardistas programáticamente, lo que agregaría otra fragilidad a la identititaria—ya que la vanguardia es institucionalmente marginal incluso en la cultura original. Así en general las literaturas transplantadas tienden a seguir los modelos más tradicionales de la cultura originaria, y cuando aparece el experimentalismo es más bien un resultado de las contradicciones y solicitaciones del nuevo entorno, pero no tiene el carácter programático, relativamente presente en la Escuela de Santiago, que incide así en parte de la literatura chilena en Canadá proporcionado gran parte de su especificidad.

Esa poesía—género antonomásico chileno, tanto al interior como el exterior—tuvo cierta acogida en el ámbito chileno, aparte de la de Gonzalo Millán, poeta con trayectoria definida en Chile. Quizás, por tratarse de autores que pertenecían a una agrupación ya registrada en la institución literaria chilena como grupo de los 60, junto con Gonzalo Millán, cuyo importante poema libro La ciudad es de alguna manera vanguardista. Lo cierto es que el realismo, socialista o crítico, de la gestión cultural-de la izquierda chilena—quizás no programático—se rompió en el exilio, y se aceptaron diversos discursos en la variedad de la solidaridad y el progresismo, dando cierto espacio por ejemplo a parias del pasado, como la Escuela.

La parte comprometida se concretiza por ejemplo en el taller Sur que aún dirige el poeta chileno montrealés Tito Alvarado, gestado en 1989, y que es una organización mundial de poetas y amantes de la poesía en pro de la paz. Y está la iniciativa editorial—virtual y en papel—progresista y revolucionaria basada en Canadá y dirigida por el poeta Elías Letelier, Poetas Antiimperialistas de América, que junto a poetas canadienses, latinoamericanos y chilenos del interior, incluye, además de patrocinar una gama impresionante de revistas literarias virtuales, a poetas chilenos en Canadá.

Todas estas instancias o aspectos en que se ha diversificado la literatura chilena en Canadá se mantienen sin embargo de alguna manera conectados. Pese a sus adscripciones diversas, fluctuantes y muchas veces simultáneas, los escritores de origen chileno en general tienden a verse como tales, pese a la relación más o menos oscilante y conflictiva con el ‘interior’. Además los dos premios Nobel de poesía y la sensación de que debiera haber otros, el reconocimiento internacional de figuras del calibre de Bolaños y la Allende añaden a los elementos normales de adhesión a la cultura del país originario. La pertenencia—aunque problemática—a la literatura chilena, con grandes figuras en el extranjero, y otras reconocidas internacionalmente (como Ariel Dorfman y Luis Sepúlveda), agrega un estímulo a este sentido de pertenencia, aunque sea problemático, a la literatura de Chile. Esto es preferible a ser parte únicamente de una literatura ‘étnica’ en un país cuya literatura principal no goza de un reconocimiento internacional parecido a la chilena. Eso pese a los problemas de la relación con ‘el interior’, que muchas veces tiende a excluir la obra producida en el exterior que no es la de autores ya consagrados, lo que no obsta para que la presencia de la literatura chilena hecha en Canadá sea mayor que la de la diáspora de otros países. Por otro lado, es discutible que en esta época globalizada—guste o no—y de abolición de las fronteras físicas nacionales y de la misma publicación tradicional por los aún relativamente nuevos medios virtuales, la literatura se pueda restringir a lo que se produce al interior de cualquier país.

Como escribo en el prólogo de una antología de poesía chilena publicada recientemente en Estados Unidos, y que en realidad es u esfuerzo conjunto mío y de la poeta Mariela Griffor, y terminar con un colofón poético de un poeta chileno fallecido en Suecia “Los medios virtuales y las TIC (tecnologías de información y comunicaciones) también han alterado la conformación, territorio y parámetros de las literaturas ‘nacionales', haciendo difícil que uno pueda referirse como nacional solo a lo que se escribe en el interior de las fronteras físicas de un país determinado.. .

La internacionalización de la literatura y poesía chilena se ha visto acentuada por la realidad de la globalización con sus migraciones y desplazamientos masivos y diversos. Pero ha sido el curso planetario que ha adquirido la poesía chilena desde el éxodo casi masivo por el golpe, el retorno parcial de sus poetas y la resistencia poética al interior, lo que estableció vasos comunicantes con los idos, lo que ha influido de manera por el momento imprecisable (para mí) en la futura imagen y contorno de este "enorme animal impuro" que es la poesía chilena, cuando a veces amodorrado digiere todo este variado alimento. Quedémonos y despidámonos entonces con un momento de encuentro en un lugar remoto, que se hace vivo y consustancial en la palabra de un poeta que nos ha dejado recientemente:

NOCTILUCASCarlos Geywitz



La veo allí,
entregado el rostro a la ventana,
sin más pintura que los ojos ausentes.
Me acerco,
le pido un último cigarro
y observo la línea imperfecta de sus labios.
Nada más que al pasar
el rictus insinúa
historias de disueltos pasajeros.
El pulso de esta noche
amenaza rayar
las paredes de mi corazón.
Dejamos el bar,
partimos luminosos a amarnos,
a intercambiarnos las angustias
sabiendo que el amanecer es inexorable.



Monday, May 28, 2012

El poeta portavoz

Jorge Etcheverry

Dado que yo mismo practico o en buen cristiano hago poesía, prosa, crítica, artículos sobre cultura, literatura, política, algo de plástica, lo que se llama crónica, con mayor o menor éxito, pero dentro de lo que se entiende más o menos por esos términos, me llama la atención el hecho de que el poeta sea más y más un portavoz o un vehículo de las posiciones, ideologías, programas, denuncias, reivindicaciones, condenas, alabanzas, absoluciones, santificaciones y demonizaciones, etc. provenientes de políticos, periodistas, sociólogos, culturólogos, líderes, la institucionalidad de países enteros, iglesias y cultos, la ciencia, etc.—muchas veces causas tan justificadas como loables, como la paz, la preservación del planeta, la autodeterminación de las naciones y los derechos humanos. Todo del uno. Pero quizás será por la compartimentación de papeles y funciones de la sociedad capitalista productiva—características que como otras a las finales se impusieron por el impulso ciego de la especie para reproducirse y comérselo todo—no se ven muchos poetas ambidextros que operan en la producción de las ideas a la vez que su difusión y carnalización a través de la poesía. Por eso cuando veo por ahí la nota crítica de un poeta sobre un libro, una incursión del poeta en la reflexión política cultural, ecológica, etc. no puedo negar que eso me encanta. Está bien expresar las cosas, expresarnos nosotros, dar voz a lo humano genérico—aunque ahí no termine la poesía, aunque quizás lo otro un poco más allá o más acá o al lado, a lo mejor ya es otra cosa—pero no inferir que por eso el poeta es tonto, ya que eso significa recoger esa tradición que jerarquiza las partes de la psique y adjudica al pensamiento—masculino y solar—una posición superior al sentimiento y la expresión, cosa de mujeres y lunar. Pero ya nos estamos yendo un poco por las ramas.

Monday, May 14, 2012

La poesía en el marco de la representación. (nota preparatoria para un taller de poesía)

Jorge etcheverry



¿Para qué las artes en general?. El arte es una representación de la realidad. Los intentos que en su rebeldía –como la pintura abstracta—bregan para superarla, así lo testimonian. Representar la realidad, o lo que se cree esencial de la misma, según el caso, se combina con el impulso a hacerlo. Ya sea que se trate de un imperativo que se enmascare bajo una necesidad o compulsión social, ideológica o religiosa, siempre se trata de un impulso individual a hacerlo—desde ese punto de vista, toda arte es de alguna manera lírica y volitiva—hasta que las inteligencias artificiales del futuro desprovistas de ego se propongan la mímica de esa actividad humana

Todo conocimiento es representativo, ya que es necesario que aparezca como algo real, aunque se pueda definir esto real como convención, como una realidad más allá de nuestras percepciones, como una distorsión de nuestras percepciones o como una emanación del sujeto, etc., que en cada caso pasan a ser lo real.  Para poder conocer, conocernos a nosotros mismos, la realidad, etc. de una manera válida, necesitamos que de alguna manera se sobrepase el nivel del puro aislamiento y la autosuficiencia solipsista. Si lo que se conoce no se representa y adquiere una cierta objetividad que también puedan percibir otros, u otro, o el universo humano, no hay acreditación de ese sentimiento o conocimiento. En los seres humanos pareciera que no es posible el conocimiento sin la representación, artística u otra. El mismo sueño de los chamanes, como palabra de dios, o en el caso del psicoanálisis proveniente del inconsciente, ya nos coloca de alguna manera como espectadores de ese mismo sueño, que se anota, descifra, interpreta o analiza

La representación conlleva la contraposición de espectador y espectáculo, frente a frente. El valor de la representación reside en su presencia como objeto—material virtual o imaginario— al frente de uno. Mientras más objetiva, menos ligada a una persona u otra, o mejor, mientras más ligada potencialmente a la totalidad de los seres humanos, es más válida y creíble, es decir más general. Así, los productos artísticos o de intención artística comparten la objetividad con que se presenta el objeto representativo en general. Pretenden no estar ligados a una persona o colectivo originante sino que implícita o explícitamente se quieren universales. La expresión más personal necesita de alguna manera poder hacerse universal, potencialmente análoga a lo que sentirían todos los seres humanos. Así presuponen implícitamente un público colectivo, que idealmente abarca, como se decía, a todos los seres humanos.

Así, el poema pretende intencionalmente o no esa universalidad, implícita o explícitamente—y es una presuposición básica , ya que aunque sea poesía femenina, aborigen, comprometida, etc. se quiere universal—aunque se presente como una pura expresión de sentimientos o ideas explícitas de un ‘yo’ o colectivo determinados.

Respecto a la poesía, su diferencia con la prosa es a la vez intencional e institucional y objetiva. De partida porque el autor o el medio de difusión la presenta y contextualiza como poesía—en el caso de un artefacto parriano uno se podría parar con un micrófono en una fiesta y decirlo como chiste. Es la parte social, institucional, contextual e intencional, volitiva. Los poemas épicos de muchos pueblos eran considerados historia, crónica o cosmogonía, o todas esas cosas juntas

En principio, la poesía es más inmediata que la prosa en su situación de lectura o escucha, es más breve que la prosa, al menos en los tiempos modernos. La prosa, por convención, es intencionalmente detallada, descriptiva y en los tiempos modernos se quiere fiel a la realidad. La prosa tiene un supuesto de veracidad, sobre el que se construyen sus alteraciones. Se supone que se refiere al mundo real, cuyo despliegue detallado ofrece el marco para la narración de aventuras, fantástica o experimental, e incluso para una factible antinovela.

La poesía, en esta división del trabajo vigente, se supone libre de la necesidad de referirse fielmente al así llamado mundo real y como siendo territorio de la expresión—aunque necesita forzosamente de los elementos de lo real, lo que se dice de un correlato objetivo. A esa expresividad se le denomina la lírica. La división de trabajo asigna a la prosa la autoridad de lo verdadero o que se pretende serlo de modo distinto al de la poesía, aunque su diferencia básica reside en su modo de composición y su forma y tiempo de lectura, así como al formato de su presentación. Ambas formas tienen por así decir efectos en la realidad social y cultural que las producen: al leer Las desventuras del joven Wherter, de Goete, muchos jóvenes sajones cometieron suicidio en la época romántica y Rushdie recibe edictos que lo condenan a muerte. El reciente poema de Ghunter Grass despertó una polémica mundial y figuras de poetas como Lorca, Neruda, Guillén o Pound se hicieron símbolos.

En los límites de estos géneros, o en situaciones inter o para genéricas, las presuposiciones entran en juego. Hay casos de poemas en prosa o relatos breves que se pueden considerar como prosa o poesía.  En última instancia lo que decide es si el texto se presenta o percibe como prosa o poesía.

En el caso de las artes, y de la representación o mediación artística—es decir de su presentación como tales por el autor o las instancias de su distribución—se manejan elementos finitos de la objetividad de imágenes o palabras. La comunicación implica el uso de elementos universales: las palabras son de uso común y tienen significados y referentes más o menos fijos, lo que posibilita la comunicación.

La poesía usa un lenguaje que es un acerbo común, cuyo uso tiende a desgastarse y a hacerse habitual. Lo que en un momento resulta novedoso, atrae la atención y muestra un aspecto inusitado, pierde esa calidad, por necesidad se hace manido, en virtud de la reiteración y repetición que justamente hacen del lenguaje un instrumento de comunicación, un conjunto de términos aplicables a objetos y situaciones análogos en variadas circunstancias. De ahí que para conseguir ser percibida, notada, y por ende sus referentes internos (yo) y externos (mundo), la poesía—y las artes—necesitan de la alteración, la distorsión, la mutua fecundación de diversos campos genéricos, discursivos y textuales, las imágenes—poesía visual—la actuación performativa, etc., en otras palabras, de lo inhabitual que por algún momento atraiga la atención, para luego volverse a sumir en lo habitual y cotidiano.  Lo que no quita que la misma reiteración de palabras e imágenes pueda ser de alguna manera un valor en sí, así como lo es en los rituales religiosos, indicando a la cofradía de los creyentes—religiosos o no—la pertenencia a un grupo o adscripción comunes.

Jorge etcheverry, Ottawa, Canadá, mayo de 2012 

Sunday, May 6, 2012

Con las estatuas del Viejo Miralles al hombro bajando la cuesta bajo el sol hacia la Parte baja de Coquimbo ya hace décadas--con mención de poetas

Jorge Etcheverry

El viejo que se sale de madre e hilvana una poesía de chatarra que uno lleva a cuestas pese a la fragilidad de la esquelética del cuerpo—arriba graznan gaviotas—descendemos por las calles de barro hasta llegar a las adoquinadas que se anidan en el centro del puerto. Cada obra con su pedazo de papel que cuenta una historia del origen de cada pieza—arriba brilla uno de los soles más puros que aparecen sobre la tierra. Y más allá, más bien por el lado de la noche se acurrucan estrellas como puños que se cubren como pueden, sosegadas pero tranquilas—total tienen millones de años luz y a lo mejor ahora ni siquiera existen. Todo eso se arremolina en mi cabeza cuando bajo apenas junto al viejo que habla y habla yo cargado con el saco de esculturas de chatarra que a lo mejor en una de éstas atraen la atención de los marineros, fugitivos, a lo mejor gente corriente de por ahí no más, del barrio—que se zampan las escudo las pílsener el vino tinto sempiterno y se cuentan historias casi al lado del mar. Y El Tololo enfoca su ojo de vidrio sobre las desnudas estrellas—ahora las tapa el sol pero a él no le importa. De ahí quizás brota la vertiente que habrá junto con otros elementos de la geografía y la historia—seamos materialistas—dar a luz en unas décadas y conmigo allá lejos, en el otro extremo del mundo a las fantasmagorías concretas de Volantines, Julito Miralles y Del Cerro. No del Piñones que es y será (siempre) de Santiago, con otros fantasmas

Wednesday, April 11, 2012

Variaciones sobre el tema


Poema ganador de la segunda versión del concurso de poesía en español El alba volante, que estuvo dedicado esta vez a la antipoesía. El autor, Felipe Quetzacoatl Quintanilla, es escrtor y docente a nivel universitario en la ciudad de London, Ontario, Canadá

y Dios creó el mundo y vio que todo era bueno
agarró entonces un poco de barro entre sus manos
y formó del barro a imagen suya
a la Mujer 
La Mujer tenía dominio sobre el mundo
los mares y las tierras
pero Dios vio que necesitaba compañía
porque estaba solita 
y entonces después de provocarle un sueño profundo a la Mujer
le quitó una costilla
con la cual y con más barro del que había quedado
hizo otro ser a su semejanza 
pero faltaba algo se dijo Dios
y entonces del barro sacó una lombriz
y se la puso entre las piernas
al nuevo ser que desde entonces
Dios llamó, Hombre

la lombriz entre las piernas
empezó a hablar al Hombre
y le metía ideas sonsacadoras
acerca de un árbol de manzanas
el cual Dios ya había dicho no tocar

el Hombre empezó a tentar a la mujer
“ándale mi amor, no seas mala. ¿no ves que mi lombriz
tiene sus necesidades?” 
y ¡chaz!
que se comen las manzanas
después
dejaron las cáscaras tiradas en el suelo
y se tomaron una siesta
al pie del árbol 

en eso llega Dios y dijo…
“¿qué ondas paso aquí
hijos de su…de su , de su…”
y el resto es Historia 

*
Historia  
historia de lágrimas derramadas
sobre campos de batalla
por idiotas arrepentidos
que sí
quisieron un mundo mejor
a lo mejor
pero solo sirvió
pa’ conocer el sabor
de la sangre caliente
de tu hermanito  

el viento empujaba su soplido
en nuestra dirección      
pero cambió la dirección del viento
y junto al sabor del cacahuate del sándwich que tragábamos
el paladar se confundió con un nauseante olor a carne fresca
y te acuerdas lo que vimos
atrás del cerrito 
mil seres humanos
inertes todos torcidos ojos abiertos
mil ojos muertos que miran ¡por Dios!
¡los pinches putos!
no tuvieron
la decencia ni de ponerles tierra encima
y te acuerdas que…
 
esto sucede cada día         día a día
con roca puñal metralleta bomba
roca puñal metralleta bomba
puñal metralleta bomba
metralleta bomba 
¡bomba! 
atómica y gases siniestros
que queman el oxígeno
de los pulmones
de los niños
¡los niños!
soldados ingenuos 
porque aquí se manda señores
dinero poder y sangre
y sobre todo sangre
en nombre de tantos nombres
que quedan como… 
vejestorios del armario
esqueletos del armario de la humanidad
que salen a jalarnos los pies
por la noche cuando dormimos
y cerquita a la orejita susurrarnos 
muerte muerte muerte muerte muerte muerte muerte muerte muerte muerte… 

*
rueda mecánica de mil toneladas  
la revolución 
¡es una
pendejada!
me lo explicó mi padre
re… evolución
re…petición
es una rueda…
“por hay va la rueda déjenla rodar” 
porque sinó te aplasta
como a los poetas
y los nobles auténticos 
que mueren
y los pobres
aún y siempre pobres para siempre y por siempre
y los indios
¡Amén! 
rêve….illusión  
el hijo de puta jefe de guerrilla
por quien murió mi tío chito
¡vive…!
en Miami pensionado
por la CIA
a la cual da consejos 
sobre temas anti-terroristas 

por la causa..
mi abuelo el campesino perdió sus tierras y mi abuela
frente a las cámaras de televisión buscaba
a su hijo chito el desaparecido
pero él ya muy muertito en la
                                                                                                             fosa común
con diez tiros en la cabeza
sin                             testículos…
y mi lindo padre ahí en la cárcel
a los 17 años…
 
papá dime papá
papá por qué
para qué papá
papá por quién
yo también papá                    soy revolucionario
yo también            le hubiera entrado al mole
mi pecho por el pueblo
levantando la               hostia
Dejando descubierto               el                      corazón                     a
la bala que destruye el sueño 
pero nací tarde
y papá cuando veo 
que la sangre corre hacia las alcantarillas
que ese día Dios sacudió las nubes para que lloviera
lavando
las calles
la aceras
la ciudad
la memoria
de la historia 

*
pregunta y propuesta… 
dime tú Simón Bolívar
¿qué haces aquí
al frente del hotel Novotel?
qué raro te ves, y fuera de lugar
lleno de nieve tus hombros
y cabeza como yo
con hartas ganas de llorar
este mundo frío que hierve 

¡cómo enferman los presidentes cowboys!
se podría cambiar el canal
o de pronto vomitar
ver cualquier otra cosa
pero se estrellan aviones contra los edificios
se quema el petróleo en Irak
y sobre un piso de tierra de cocina
American GI José  Pérez,
José can you sing??
agoniza… (respiración aumentada)
sus pulmones ponchados por una bala que rebota entre costillas
inundando de rojo espeso los espacios sagrados de sus pulmones
Y Simón, en cinco segundos va morir
4… 3… 2…  1
ahogado
muertito
matado
por un terrorista
¡niño!
de 10 años

ay…
¿Simón Simón Simón ?
compadre dicen por ‘ay
que la juventud es ciega
ciega o talvez sorda o más bien muda Yo   Tú… tarta-tata-tata    mudos
Frente al hambresidagenocidio de nuestra madre África
y la chatarra co-co-rrosiva que ca-ca-cagamos
la caca  que tragamos y cagamos
atascando las gargantas
de las selvas
y las ballenas 
y entre chistes y tristezas o más bien chistosas tristezas
Simón
las chingadas internacionales
el enemigo de nuestra humanidad
las Inter- nación-ales
nos tienen fichados
desde satélites en la atmósfera
por medio los chips que nos meten
en los putos cornflakes  

y lo más triste Simón
más triste que tres tristes tigres…
¡Quién putas lee ya poesía!

¡Vámonos!
a la chingada compadre
nos llevamos a nuestros compadres y comadres
todo padre a toda madre
río arriba por las arterias hasta al corazón de las amazonas
a borde de mi submarino amarillo…

baja el puño hermano que no hacen caso…
tráete tu cinismo, tus cigarrillos
y nos llevamos  
a mis extraterrestres ilegales
de las granjas tomateras de los u- ni-ted es-ta-tes
que se traspasaron en el interior de piñatas o entre puercos chiles verduras guajolotes
a los poetas exiliados, que se acuerdan de Allende
los homosexuales que se quieran o no casar
los indígenas los negros
los supuestos terroristas
y la juventud encabronada
tarta-tata-tata-tata-tata-tata-tata-tata
muda 

Simón te parece empezamos Simón
una tribu
de desnudos sinvergüenzas sin vergüenza
todos y todas lindamente desnudos desnudas
como los monos
fumándonos
un gran churro de marihuana autóctona  
y tú y yo
ya verás Simón
¿Simón Simooooón ?
haremos el amor
¿Amorcito Corazón ?
con una mujer
que tenga la historia de la humanidad escrita en su cara
que nos diga cómo quererla
bajo estalactitas de una cueva
abajo en el agua de una laguna
en las altas ramas de un árbol amante de las estrellas
sobre el calorcito quemante de una roca al sol 

ahí  
junto a la                 pendiente 
donde se suicida
                                  
 
                                         el
                                     
                                                a
                                                 g
                                                 u
                                                    a

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Ottawa, Ontario, Canada
Canadá desde 1975, se inicia en los 60 en el Grupo América y la Escuela de Santiago. Sus libros de poemas son El evasionista/the Escape Artist (Ottawa, 1981); La calle (Santiago, 1986); The Witch (Ottawa, 1986); Tánger (Santiago, 1990); Tangier (Ottawa, 1997); A vuelo de pájaro (Ottawa, 1998); Vitral con pájaros (Ottawa; 2002) Reflexión hacia el sur (Saskatoon, 2004) y Cronipoemas (Ottawa, 2010) En prosa, la novela De chácharas y largavistas, (Ottawa, 1993). Es autor de la antología Northern Cronopios, antología de narradores chilenos en Canadá, Canadá, 1993. Tiene prosa, poesía y crítica en Chile, Estados Unidos, Canadá, México, Cuba, España y Polonia. En 2000 ganó el concurso de nouvelle de www.escritores.cl con El diario de Pancracio Fernández. Ha sido antologado por ejemplo en Cien microcuentos chilenos, de Juan Armando Epple; Latinocanadá, Hugo Hazelton; Poéticas de Chile. Chilean Poets. Gonzalo Contreras; The Changuing Faces of Chilean Poetry. A Translation of Avant Garde, Women’s, and Protest Poetry, de Sandra E.Aravena de Herron. Es uno de los editores de Split/Quotation – La cita trunca.

Instalación en la casa de Parra en Las Cruces

Instalación en la casa de Parra en Las Cruces
Chile, 2005, Foto de Patricio Luco. Se pueden ver en esta "Biblioteca mínima indispensable" el Manual de Carreño, el Manifiesto Comunista y Mi Lucha

Chile, 2005

Chile, 2005
Una foto con el vate Nicanor Parra, candidato al premio Nobel de Literatura