Friday, April 22, 2011

El advenimiento de las amazonas

Jorge Etcheverry

Las apariciones en la historia de esas guerreras, que se defienden y rigen sus sociedades son más escasas que las de las diosas suplantadas o subordinadas por dioses masculinos de barba, fuego y espada que las borraron de los frescos mientras pasaban a cuchillo poblaciones infieles y terminaban trasmutándose en el Gran Dios de los Negocios que vela por la solidez de nuestras inversiones y viste maletín y terno para gerenciar los negocios de las iglesias de la Cruz, la Estrella de Seis Puntas, la Medialuna, con sus listas de mandamientos que mezclan lo trivial de la comida y el atuendo con la rara frase dirigida al cuidado y respeto del así llamado prójimo, quizás para asegurar la no extinción de la fuerza de trabajo

Luego de milenios de lucha llevada a cabo contra el telón de fondo de las condiciones económicas y sociales que nombradas parecen sumamente abstractas, pero que esconden su realidad detrás de clichés y lugares comunes sean o no científicos o pertinentes al análisis de las fuerzas productivas y relaciones de producción o a las ideologías que se desprenden de ellas como oleadas de un magma de pungente y perfumada viscosidad que se concretiza, solidifica o cristaliza, algunos podrían decir que se congela, en ese vasto friso que llamamos cultura

Sucede que luego de algunas escaramuzas las mujeres pasan a ser esclavas y son recluidas a la pieza del fondo o enviadas a juntar y preparar comida para sustento del macho que mueve las guerras en remotas o no tan remotas regiones

El control de la reproducción de los genes asegura el dominio de los jefes de clanes guerreros que se agazapan bajo la vestimenta y estilo de vida de todas las grandes religiones, se mimetizan bajo algunas ideologías altas y respetables

Se promueve y realiza la segregación, flagelación, en otros tiempos la tortura y quema de innumerables mujeres que se atreven a asomarse a las avenidas del poder y el conocimiento cuyo tránsito les está prohibido

Oliendo una especie de Apocalipsis el animal macho humano husmea con sus narices dilatadas a los cuatro vientos y encierra a sus mujeres en corrales y cárceles, marcándolas a fuego, inflingiendo el terror y la sumisión en ellas en las calles de las más modernas megápolis

Piensa así controlar en cada caso y a su beneficio el hecho de la amenaza que se cierne sobre la especie, siempre listo a identificar a La Humanidad con su propia tribu, su peculiar manera de comprar y vender, de torturar, prohibir, celebrar, vestir, comer y matar

Pero nada puede a las finales poner dique a la verdad que sonríe en femenino y expectante debajo de estos tejes y manejes

Sunday, April 10, 2011

Introducciones de Borealis, antología literaria de El Dorado

El Dorado – Breve historia

En mayo de 1997 se organizó una lectura de poesía en la Biblioteca Nacional de Canadá, edificio que está situado en la calle Wellington de Ottawa, la misma calle donde se encuentran el Parlamento de Canadá, La Corte Suprema de Justicia y el Banco Central de Canadá entre otras entidades notables de este país boreal. Aquella lectura era una especie de encuentro entre escritores chilenos, canadienses y otras nacionalidades que forman parte de la sociedad canadiense.
Después de esa lectura, en la que estuvieron presentes escritores como Asoka Weerasinghe, Jorge Etcheverry, Daniel Nadezhdin, Juan O'Neill, Arturo Lazo y otros, varios participantes y otros asistentes a la lectura nos fuimos a seguir una muy interesante conversación a un restaurante de comida latinoamericana que había comenzado a operar hacia poco tiempo en Ottawa. Hacía ya bastante tiempo que yo venía con la idea de comenzar una lectura de textos en castellano para autores de esta lengua que vivían en la ciudad de Ottawa, otras ciudades cercanas y algunas más lejanas. Antes de esto, a comienzo de los años 90 o fines de los 80 le había propuesto a algunos amigos organizar un grupo de discusión literaria en legua castellana y así nació La ventana, un grupo en donde se desarrollaban grandes discusiones literarias, con bastante sabor y carga metafísica. Este funcionó por algún tiempo en casa de Nieves y Miro Fuenzalida y de alguna manera fue un poco precursor de El Dorado.
Existía en la ciudad un circuito de lecturas de poesía que funcionaban desde hacia varios años, los autores que escribíamos en castellano (chilenos mayormente en aquellos tiempos) éramos invitados a estas lecturas en donde obviamente teníamos que leer nuestros textos en una de las lenguas oficiales. Esa noche y antes que nos retiráramos a nuestras casas le propuse a Jorge Etcheverry iniciar una lectura en el mismo recinto donde habíamos cenado, entre otros comensales estaba con nosotros también Arturo Lazo. Después de recibir una respuesta afirmativa, conversamos inmediatamente con el propietario del establecimiento y este nos dijo que sí, que aceptaba una lectura literaria en su restaurante. El último viernes del mes de junio de 1997 se llevó a cabo la primera lectura de El Dorado (nombre propuesto por J. Etcheverry) en La Isla Bonita, que en aquel momento funcionaba en la calle Somerset del barrio chino de Ottawa. El primer invitado especial para esa lectura fue Juan O'Neill, un poeta cubano-canadiense que en el pasado había colaborado con los exiliados chilenos en momentos que se necesitaba interpretación inglés-español, cuando a los chilenos los visitaba algún representante político o en alguna reunión con parlamentarios canadienses.
Exactamente un año antes, habíamos fundado la revista literaria Alter Vox cuya meta principal fue también la idea de publicar a autores en lengua castellana en Canadá.
En los catorce años de funcionamiento El Dorado tuvo que tomar un carácter itinerante debido a que los restaurantes o cafés donde ha funcionado han sufrido las variantes propias del mercado. Los primeros año funcionamos en La Isla Bonita, luego brevemente en los restaurantes Picante's y Allegro, más adelante, y quizá la mejor época (por buena o mejor época nos referimos a periodos de muy alta convocatoria para una lectura de poesía) de El Dorado, fue en el restaurante Gusti de la calle Preston en el barrio italiano. Posteriormente en otra época bastante buena se funcionó en el afamado café folk de Ottawa Rasputin's, lugar donde llegaron a actuar en sus comienzos artistas tan famosos como Lorena Mckennit y varios otros del mundo Folk canadiense. En los últimos tres años, aparte de presentaciones especiales en algunas universidades locales y centros de cultura, El Dorado por muy breves periodos ha funcionado en varios otros establecimientos de la ciudad.
Una de las particularidades de El Dorado durante todo su funcionamiento es que ha prescindido totalmente de la ayuda (monetaria) que algunas oficinas culturales de los distintos niveles de gobierno en Canadá ofrecen a las artes, ya sea por una especie de negligencia sana de nuestra parte, o por el hecho de no querer estar sometidos a decisiones de personas que simplemente quizá no entiendan la existencia de grupos literarios o artísticos alternativos.
Durante su funcionamiento, en El Dorado han leído no menos de ciento sesenta invitados especiales y más de mil seiscientos lectores en el micrófono abierto. Además han actuado un número bastante respetables de artistas y bandas de los más variados estilos musicales, incluida la música clásica. Hemos presentado también a realizadores de cine e historiadores y organizado simposios literarios nacionales e internacionales conocidos como Boreal.
En esta antología hubiéramos querido tener el mayor número posible de participantes dentro de quienes han sido invitados especiales a las lecturas, pero como ocurre en muchas antologías, a veces no todos los escritores desean participar y otros simplemente resultan inubicables. Los cuarenta y nueve participantes en este volumen incluyen a dos poetas que ya no están entre nosotros pero que fueron verdaderos Eldoradianos durante sus días como poetas, nos referimos a Juan O'Neill y Maureen Glaude.
En este libro participan poetas de lugares tan apartados como Chile, Uruguay, México, Perú, EE.UU., El Salvador y los que viven en Canadá pero que llegaron de los países ya mencionados además de Argentina, Bolivia, Sri Lanka, Italia, Polonia, Jamaica y Haití más los poetas canadienses anglófonos y francófonos.
Ahora dejamos que los textos de los escritores agrupados en este libro reflejen lo que se ha escuchado y visto en El Dorado durante los últimos catorce años. Esperamos que la lectura de estas páginas traigan el sabor literario que se degusta y nos hace creer que la literatura tiene razón de ser.

Luciano Díaz Porras
Marzo de 2011



Una antología en la encrucijada

Esta antología de El Dorado se produce en Canadá, en el contexto de una sociedad etnolingüística y culturalmente diversa, en gran parte fruto de la inmigración, aunque con dos, o mejor tres, pueblos fundacionales. Uno podría suponer que aquí no podrían estar ausentes las instancias interculturales a todo nivel, sobre todo en la capital del país, Ottawa. De hecho, no lo están, pero este multiculturalismo no tiende a incluir a las manifestaciones más sofisticadas junto a otras más accesibles al público en general, como la gastronomía, el folclor y la moda, en menor medida al cine y la plástica. En general estos productos culturales se dan en el marco institucional de bibliotecas y universidades y en los buenos oficios de las embajadas o consulados con ganas de difundir la cultura de sus países. Si hubo alguna vez una sección en el ministerio del patrimonio destinada al multiculturalismo literario, el financiamiento no se daba a obras literarias per se, ni a sus autores. El mérito de los proyectos debía ser que las obras postulantes representaran a sus comunidades y contribuyeran a la integración de las mismas a la comunidad canadiense. Así, ese apoyo institucional se otorgaba a literaturas consideradas implícitamente como de segunda clase, en oposición al financiamiento más oficial—federal, provincial y local—a las artes y la literatura que valorizaba el mérito por así decir ‘literario’ de las obras para otorgar las subvenciones o becas. Menor era y es aún el financiamiento o apoyo para las instancias que promueven de hecho, aunque no programáticamente, la multiculturalidad literaria. Pero a este respecto, El Dorado tiene que reconocer que si bien no ha gozado nunca de ningún tipo de financiamiento o apoyo a nivel de la institucionalidad cultural, en realidad nunca ha sido eso un impedimento para la realización de sus actividades de quince años de difusión, preservación y creación de la cultura escrita no tan sólo en idioma castellano, sino en otros idiomas que generan literatura en este mosaico cultural. Testimonio de esto es la variedad de autores que integran esta antología, y que en su momento han sido invitados a leer su obra en el curso de estos años. Entonces, esta antología y el esfuerzo editorial y comunitario subyacente, viene en parte a llenar una necesidad (inter)cultural siempre presente aunque nunca en la primera plana.

Por otro lado, esta antología se inscribe dentro de la producción chilena en el exilio en Canadá. Los autores de la iniciativa, sus gestores nucleares y otros que en diversos momentos han estado en nuestro comité, han sido autores chilenos, principalmente poetas. En sus 35 años, la literatura chilena en Canadá ha dado origen a talleres literarios, revistas y editoriales, además de eventos literarios de la literatura chilena per se o de la literatura en castellano producida en el país, principalmente hispanoamericana. La literatura chilena aportó dos elementos a las incipientes literaturas en español en el país. El primero es la organización. Los autores chilenos en diversos niveles de desarrollo y de diversas tendencias literarias, asumieron a la literatura como arma de resistencia en el exterior contra la dictadura en el país de origen, y así generaron instancias editoriales, creativas y de difusión no tan sólo de la literatura chilena, que en diversas ocasiones contaron con el apoyo de la comunidad. El segundo elemento es que estos autores se percibían como parte de una literatura nacional, así al programar sus eventos y realizar sus publicaciones operaban con criterios que en parte orientaban su quehacer hacia Chile, al comienzo básicamente la diáspora chilena, donde los eventos realizados en Canadá se registraban y anunciaban y en cuyos medios los autores publicaban. La intención de vincularse con la literatura ‘de adentro’ es una constante de las instancias literarias gestionadas por chilenos. Además tendemos a aplicar desde el modelo de las peñas como escenario de la lectura y la interpretación musical, hasta la manera de hacer antologías, publicar en nuestras revistas, tan artesanales, o invitar autores a leer, en general mediante invitación por obra realizada o promesa creativa. Resultado de estas dos vertientes es esta antología, que con sus múltiples voces representa a la multifacética literatura canadiense, y a la literatura de diversos países, idiomas y generaciones, cuyas voces se despliegan en su diversidad, concretizando ese lema proveniente de Mao, “que florezcan mil flores”.

Jorge Etcheverry Arcaya
Marzo de 2011

Friday, March 25, 2011

London, Ontario, Canadá. Marzo 22 de 2011.

¡Un cordial saludo!

Desde el laboratorio de Humanidades Digitales de la Universidad de Western Ontario y desde la Editorial Hispanocanadiense Letras Sueltas (http://www.felipe-quetzalcoatl.com/editorial/) estamos implementando un nuevo modelo de publicación, en el que el lector, a partir de la lectura previa de pequeños trozos-fragmentos que la editorial y el escritor van colgando en la web, compra su libro antes de que ésta haya sido impreso, Diarios de Nada es nuestro primer libro (finalista en el Premio Nacional de Cuento Ciudad de Bogotá 2007).

El proyecto pretende implementar una suerte de edición colaborativa (crowdfunding, como reza la Declaración de modelos sostenibles para la creatividad del Foro de Barcelona) sin intermediarios y aprovechando el ciberespacio. La idea es ir de la pantalla al libro impreso, generando comunidades de lectores y promoviendo esas voces que se quedan atoradas en las grandes editoriales.

Y en este punto del proyecto, su ayuda y participación sería decisiva. Primero, simplemente disfrutando el video y la información sobre el proyecto en el sitio de indieGoGo: http://www.indiegogo.com/Diarios-de-nada

Segundo, siendo lector-accionista de la obra a través del mismo sitio de IndieGoGo.

Y tercero, por si acaso se animan y levantan la mano, rotando esta misma información con alumnos, escritores, editores, amigos, revistas, colegas, en fin…

Por supuesto, después de Diarios de Nada, haremos convocatorias para nuestros siguientes títulos y, por ello, sería ideal establecer desde ya una comunidad.

Finalmente, si quisiera leer otros avances de los Diarios de Nada, visite nuestro blog: http://diariosdenada.wordpress.com/

Gracias por su tiempo.

Estaremos esperando todos sus comentarios.

Saludos,

Juan Guillermo Sánchez M.
Felipe Quetzalcoatl Quintanilla
Ivonne Zarza
Editorial Letras Sueltas
http://www.felipe-quetzalcoatl.com/editorial/

Jorge Etcheverry & Gabrielle Etcheverry
Editorial Split Quotation
http://splitquotationcitatrunca.com/?page_id=3

Saturday, March 19, 2011

Universo de espejos

Jorge Etcheverry

Ninguna poza de agua o de líquido o metal que refleja ha bastado nunca para devolverme mi imagen con plenitud. Por eso ya en los albores de mi existencia—ahora nuestra—y después de un breve periodo de introspección que no registran ni mis anales ni los nuestros, me dediqué a dos tareas. Cada día el sol me devolvía con el precioso sentido de la vista el mundo y mis reflejos. Pero quedaba la noche, que borra las imágenes y cierra los párpados. Entonces descubrí en el sueño que las superficies reflejantes ya sean naturales o fruto de nuestra mano no son lo único. Ya sea si los sueños se llenan de imágenes—como nos pasa a la mayoría de nosotros. O de palabras incorpóreas. O de una combinación de las dos, mi propia cabeza, el cerebro mismo que se encuentra encerrado entre las paredes del cráneo es todo un universo de espejos. El ejercicio de la escritura me ha dado nuevos placeres circulares. Mi imagen me sale al encuentro desde la caligrafía y la tipografía. Me corrobora. En algún instante de nuestra larga y múltiple existencia—sin embargo siempre igual a sí misma—pensé equivocado que yo era creación de un dios o de unos dioses a su imagen y semejanza. Y no hace ni dos siglos un hombre barbudo en Alemania dio vuelta las cosas al revés y me dijo que ellos eran más bien mi producto y mi reflejo. Y ahora sueño a los dioses, los celebro, les edifico templos, los describo con palabras o les doy concreción acudiendo a todos los materiales, a todas las técnicas. Pretendo venerarlos. Pero en el fondo todos sabemos que ellos son los que nos reflejan a nosotros. Nos devuelven nuestra propia imagen. Ahora nos levantamos con alivio cada mañana después de soñar sueños cosmogónicos o muy particularizados. Con el placer de reconocerme en el espejo del cuarto de baño me lavo los dientes, me afeito, me peino cuidadosamente, me visto con una armonía rayana en lo que los franceses llamaban rebuscamiento y nos lanzamos entonces a recorrer las calles de nuestras megápolis cada vez más cristalinas, en que escaparates, puertas giratorias y miles de superficies relucientes y lisas me devuelven una y otra vez nuestra propia imagen.
Nos afirmas que ya nos adorábamos en los tiempos de Altamira y Lascaux. Pero recién ahora, en los últimos siglos, y con bastantes problemas, ires y venires, estamos empezando a contemplarnos con un poco de distancia reflexiva—¿ somos de alguna manera esos pájaros que revolotean allá arriba? —¿o que cantan en la alborada, despabilando al mundo, nuestra morada y reflejo? —¿estamos embebidos en nosotros mismos desde que se nos abrió esa flor carnosa y gris al interior del cráneo?. Los animales cuya morfología y señas compartimos sólo se acercan al abrevadero para beber agua, incólumes e inocentes ante su propia imagen que los saluda desde el mundo inverso de las aguas. No así nosotros que nos venimos al encuentro desde esa misma vitrina de la que hablábamos antes. Miremos ahora hacia los espacios siderales y busquémonos para así incorporar al cosmos como broche de oro para esta interminable farándula de espejos.

Sunday, March 13, 2011

Breve nota sobre Diarios de Nada

Jorge Etcheverry

--Breve nota sobre Diarios de Nada, del joven autor galardonado en Colombia, Juan Guillermo Sánchez Martínez. Este libro será una publicación conjunta de Split/Quotation y la novísima 'venture' editorial de London, Ontario, Canadá, Letras Sueltas--.

Diario de nada o de todo. O de la nada, de la ausencia de grandes determinaciones metafísicas o religiosas, que sin embargo están presentes como elemento de la pululación de la vida concreta que desarrolla en los ires y venires en las calles de quizás cualquier megápolis contemporánea. Estas narraciones frescas, surcadas de diálogos y de coloquialismo, con el lenguaje rápido y fragmentario que se habla en nuestras ciudades, representa indiscutiblemente el lenguaje de una juventud urbana, que es, nos atrevemos a decir, su público destinatario intencional o implícito. La presencia de la sexualidad y el erotismo, sanos y vitales como un juguete nuevo, tiene los elementos negros suficientes para hacerlo más deleitable: “una mujer hermosa sosteniendo el tiempo, maja desnuda, baño turco, una tristeza antigua sin calzones” leemos. Pero las interrogantes por así decir universales del sentido de la vida, las incursiones en el mundo de los sueños y la reflexión metaliteraria sobre la escritura, el oficio de escribir, su sentido, etc., aparecen de manera fácil y amena, en general en esa forma dialógica a la que aludíamos, que en su facilidad revela la maestría narrativa de este joven autor latinoamericano. Por ejemplo, en la primera narración Fuga big bang, el narrador personaje especula de manera casual y que parece desprenderse de la anécdota de la ‘vividura’ como diría Unamuno, la teoría del origen del universo patente en el título, y de paso se plantea al comienzo el oficio de escritor como elección, todo dentro de un texto con gran articulación rítmica. Una fuga. Las 16 narraciones breves de este tomo—sé que hay alguna gente que todavía usa la palabras cuentos, pero allá ellos—llevarán de la mano al lector por territorios a la vez familiares e insospechados, a una conversación con El Perseguidor o una perspectiva de los Beatles. La cultura comentada o referida o parodizada en estos relatos no molesta ni se hace pesada. No es una abultada mochila sino una sandalias o una guayabera que se llevan casi sin sentir, concretizada en las relaciones interpersonales, en la rápida circunstancia del diario vivir. En un medio como Canadá en que la literatura que se hace en español es bastante subordinada, esta obra, si bien no carece de hermanos y antecedentes en el panorama de la literatura en español en el país, se encuentra de momento más gusto con la narrativa joven, cosmopolita y culta, macondesca, sin vergüenza ni sentimiento de culpa que frecuenta los boliches, la universidad, pasea o simplemente se toma un café en alguna ciudad latinoamericana, europea o canadiense.

Wednesday, March 9, 2011

El Dorado prepara antología

Jorge Etcheverry

El Taller Cultural el Dorado celebra sus trece años de existencia con una antología de poesía y prosa en castellano, fruto y testimonio de la actividad de promoción, preservación y creación de la cultura, sobre todo hispánica, pero también de otros idiomas, que el Taller ha realizado en estos años. Uno de los aspectos sobresalientes de la tarea del Taller han sido los cuatro simposios Boreal, congresos literarios que se centraron en la literatura chilena en Canadá; la literatura hispanocanadiense; la literatura hispánica y el mosaico canadiense, y finalmente el último (hasta ahora), en la figura de Gonzalo Millán, poeta chileno exilado que produjo y publicó su obra más importante en Canadá. Los textos de los dos primeros encuentros se publicaron como números especiales de la revista Boreal, publicados conjuntamente por Split/Quotation y Verbum Veritas. Pero el Taller Cultural el Dorado considera su tarea central la serie de lecturas de poesía y prosa que ha mantenido mensualmente en diversos locales de la capital nacional de Canadá. Estas sesiones, básicamente en castellano, pero en que no han faltado poetas que escriben por ejemplo en urdo, francés, créole, inglés, italiano, ruso, portugués, se estructuran alrededor de autores invitados, micrófonos abiertos y la ocasional interpretación musical. Ahora, volviendo a esta antología, este libro reúne a la mayoría de los autores que han sido invitados especiales en estos años. El volumen, de alrededor de 250 páginas, será en castellano, idioma al que se están traduciendo los textos de los autores no castellanógrafos. Los compiladores y editores de esta antología, y en ciertos casos traductores de textos al castellano, son los poetas chilenos Luciano Díaz Porras y Jorge Etcheverry Arcaya. Este libro, cuya aparición se proyecta para fines de abril, será una publicación conjunta de las editoriales Split/Quotation y Verbum Veritas, ambas con sede en Ottawa, Canadá. Esta antología será la muestra de lo que quizás sea la única actividad cultural inter/multicultural periódica en la ciudad de Ottawa. Sin contar con la cooperación municipal o de las entidades financiadoras de las artes de Canadá, el Taller Cultural El Dorado se ha mantenido por la labor de sus organizadores, el entusiasmo de la comunidad de escritores locales, nacionales e internacionales que han asistido, y el apoyo puntual para ciertos eventos de la sede en Ottawa/Gatineau de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad de Ottawa. Un producto que refleja la historia de El Dorado y una muestra de poetas y prosistas no sólo chilenos o latinos y no sólo de Canadá, que el taller ha presentado o publicado, este volumen estará circulando en el mercado para la primavera. Para cualquier consulta, se las puede hacer llegar a las siguientes direcciones electrónicas: lucdiaz@rogers.co o jorgeetecheverry@rogers.com.


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Saturday, March 5, 2011

Te queremos mucho

Arturo Méndez-Roca

Si, mira, todos te queremos mucho, aunque para serte franco y cuando andas con unas copas de más a veces abres el tarro y dices cosas que son personales, que en algún momento de debilidad alguien, a lo mejor yo, con otras copas de más, te contó a lo amigo, pero que tú no tienes ningún empacho en divulgar para que te celebren, para brillar un poco más, pero en fin, qué se le va a hacer. La culpa es de nosotros, también, quién nos manda andar tomando contigo conociéndote, sabiendo cómo le das a la sin hueso, que tienes del año que te pidan. Pero como somos amigo te las dejamos pasar todas y nosotros somos harto sueltos de lengua también y a veces hablamos de lo que no debimos, decimos cosas que no se debieran decir, para que veas que también es culpa de nosotros, que somos grandecitos, harto viejones también, que ya deberíamos conocerte porque no es la primera vez que nos haces la desconocida, sobre todo, repito, cuando andas con unas copas de más, cosa que no te reprochamos, porque nosotros también a veces le ponemos de lo lindo, de ahí que abrimos la tarasca y nos olvidamos de que tenemos que andar pisando huevos, pero eso le pasa a todo el mundo, somos seres humanos.

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Ottawa, Ontario, Canada
Canadá desde 1975, se inicia en los 60 en el Grupo América y la Escuela de Santiago. Sus libros de poemas son El evasionista/the Escape Artist (Ottawa, 1981); La calle (Santiago, 1986); The Witch (Ottawa, 1986); Tánger (Santiago, 1990); Tangier (Ottawa, 1997); A vuelo de pájaro (Ottawa, 1998); Vitral con pájaros (Ottawa; 2002) Reflexión hacia el sur (Saskatoon, 2004) y Cronipoemas (Ottawa, 2010) En prosa, la novela De chácharas y largavistas, (Ottawa, 1993). Es autor de la antología Northern Cronopios, antología de narradores chilenos en Canadá, Canadá, 1993. Tiene prosa, poesía y crítica en Chile, Estados Unidos, Canadá, México, Cuba, España y Polonia. En 2000 ganó el concurso de nouvelle de www.escritores.cl con El diario de Pancracio Fernández. Ha sido antologado por ejemplo en Cien microcuentos chilenos, de Juan Armando Epple; Latinocanadá, Hugo Hazelton; Poéticas de Chile. Chilean Poets. Gonzalo Contreras; The Changuing Faces of Chilean Poetry. A Translation of Avant Garde, Women’s, and Protest Poetry, de Sandra E.Aravena de Herron. Es uno de los editores de Split/Quotation – La cita trunca.

Instalación en la casa de Parra en Las Cruces

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Chile, 2005, Foto de Patricio Luco. Se pueden ver en esta "Biblioteca mínima indispensable" el Manual de Carreño, el Manifiesto Comunista y Mi Lucha

Chile, 2005

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Una foto con el vate Nicanor Parra, candidato al premio Nobel de Literatura