Jorge Etcheverry
No sé si fue antes o después de la noche cuando ese súcubo me aplastaba y provocaba mi involuntaria erección sin por otro lado ofrecer agujero para el alivio de esa tensión acumulada, por otro lado es sabido que los súcubos no son entes reales, que no tienen agujeros materiales, pero como los antiguos chinos entregados a los vapores del opio, el asceta o no tanto visitado por súcubos siempre podrá se llevado a la eyaculación por sus propias tensiones interiores. No sé exactamente si fue antes o después, pero ahora me parece que fue al otro día cuando me sentaba en una silla o diván en esa terraza bajo esa campana de sol y cielo surcado por remotos pájaros que dejaban caer sus gritos entre mis párpados entrecerrados por la modorra y pensé que había sido un error desplazarme tan lejos, tan a lo ancho, todos estos años, en lugar de haber permanecido aquí, entre los breves kilómetros que delimitan estos ángulos de este triángulo que forman tres de mis más tempranas moradas. Entonces es que una cara clara, de límites imprecisables parece abarcar el cielo, aunque no sé a ciencia cierta si tengo los ojos cerrados o abiertos, lo más seguro entrecerrados y así es que me doy cuenta de que ese súcubo nocturno es esta misma cara de un color casi naranja. Un coro de risas femeninas jóvenes me llega a los oídos, las creo relacionadas con esos dos otros vértices, el del súcubo nocturno, acaso un sueño, acaso un gato que se instaló sobre mi pecho mientras dormía; el del rostro femenino y cálido del cielo (que no veo sino siento). Ellas forman así el tercer vértice con sus risas que provienen de cuerpos que sí, me depararán el solaz y la saciedad si me mantengo en este triángulo que se superpone al físico, en que habito o al que he vuelto, obscuro y sin embargo suave, obscuro y sin embargo cálido, sedoso y múltiple, implicando varios sentidos, como corresponde al pubis femenino.
Blogista de algún modo personal, pero que acepta anuncios, colaboraciones y comentarios de lectores y etcheverroides. Dedicada sobre todo a textos, literatura (eventos, artículos, crítica, metacrítica, etc.), política en sentido amplio--y en el otro-- e ideas. Dirigir la correspondencia a jorgecheverry@yahoo.com o a jorgeetcheverry@rogers.com
Wednesday, February 17, 2010
Tuesday, January 26, 2010
desmitificación
Jorge Etcheverry
Del libro parcialmente inédito Textbook
No estoy ni ahí
con eso de la desmitificación del Che Guevara
que fue vanidoso y erraba
(Según testigos presenciales)
Es como esa polémica sobre la existencia real de Cristo
Que dicen que hasta tuvo hijos
Con la María magdalena
Perdónenme
Pero yo paso
Reconozco eso sí
Que si los Mercaderes del Templo
Hubieran podido expresar su opinión sobre el último citado
Seguro lo dejaban como el unto
Monday, December 14, 2009
El fin de la humanidad
Jorge Etcheverry
Qué rico. No creo que en otra revista uno pudiera escribir una cosa con este título. ¿Pero por qué no? ¿Acaso no es más o menos eso lo que se deja entrever en casi todos los ítemes noticiosos realmente importantes de cualquier noticiario que se respete?. Aquí no estamos hablando de las guerritas étnicas o religiosas que se arrastran más o menos soterradas hasta que brota una nueva que eclipsa por unas semanas a las demás, o una pasa a primer plano, cuando alguna pandilla de lunáticos le corta la garganta a una cantidad tal de niños y mujeres que se considera digna de aparecer en las noticias internacionales. No. Aquí se trata de la aniquilación de la especie debido al agotamiento de las fuentes de vida, o su empobrecimiento o ruina: el agua, el aire, los vegetales y animales. No es algo que carezca de precedentes. Cuando los pascuenses se comieron y gastaron todos sus recursos, comenzaron a comerse entre ellos casi hasta extinguirse. Es posible que las ciudades mayas sufrieran una suerte parecida de agotamiento de recursos, lo que habría llevado a su abandono. Es que el animal humano “se come todo lo que camina”, frase de Burrougs en una de sus novelas. Y se multiplica hasta cubrir todo el territorio disponible. La confluencia de ambos impulsos se puede dar en dos condiciones: la especie es infinita y el hábitat es infinito, o ambos son finitos, es decir se terminan. Pareciera no haber posibilidad de equilibrio entre hábitat y especie humana, ya que el progreso ha eliminado los factores limitantes naturales. Sin embargo, se pueden plantear utopías y existen los remanentes de pueblos que en un pasado no demasiado remoto equilibraban sus necesidades con la preservación del medio ambiente, los pueblos indígenas. Aún se puede plantear como alternativa para la supervivencia la relación indígena con el entorno, pero es casi imposible su puesta en práctica sin reducir muy drásticamente la relación entre persona y hábitat. En otras palabras no se puede llevar a cabo en las sociedades modernas, por el mero número de gente involucrada. Además, el control de las necesidades de consumo y desarrollo, tanto en el mundo desarrollado como en el otro, tanto en el Norte como en el Sur, es una tarea imposible, ya que implica imponer limitaciones—de producción, de crecimiento de la población, de urbanización, de consumo, etc.. En este momento no se cree en la centralización absoluta de todos los medios y recursos, ni se tolera la rígida jerarquización de la sociedad en una élite culta de manejadores paternales y el resto, lo que podría aminorar el proceso de desgaste del medio ambiente y sus recursos. La caída del así llamado ‘Bloque socialista’ empeoró las cosas al desacreditar la centralización del poder, el estado, la economía dirigida, etc., siendo que un gobierno de extensión universal y poderes casi inimaginables sería una solución para establecer por lo menos una ‘detente’ en el así llamado desarrollo, no una reversión, que parece imposible, sino una ‘stasis’, una situación de cero crecimiento económico y cero aumento de la población. Un gobierno así tendría las características de un socialismo, ya que reglamentaría y controlaría la economía. Pondría el acento en aspectos ajenos a lo económico en tanto empresa individual y competitiva, y haría hincapié en valores y discursos comunitarios, medioambientales y culturales. Desde el momento en que las religiones promueven de una manera u otra el “creced y multiplicaos” o ejercen el control genético tribal (por ejemplo mediante la circuncisión femenina y el enclaustramiento de las mujeres), tendría que ser un estado tan universal como ateo. Pero esta alternativa va contra dos impulsos incontrarrestables del animal humano: la multiplicación hasta el límite del ambiente y la ingestión de la realidad objetiva. Los detractores de este verdadero y utópico ‘socialismo real’ verían este tipo de sociedad como una especie de panal o colmena, y se preguntarían si sus ciudadanos serían todavía gente. A lo que cabría responder que lo más probable es que se instaurara una individualidad concreta, basada en sexo, inteligencia, habilidades, edad, raza, cultura, apariencia física, etc. Es en la sociedad mercachifle que la gente se define por su función económica, que pasa a obliterar la verdadera—concreta-- individualidad. Otra posibilidad que se está comenzando a esbozar, al menos en algunos medios, es el ‘cyborg’, cuyo equivalente en español no conozco. Es un ser compuesto en gran medida de metal y plástico, cuyas funciones vitales pueden depender en gran medida de otros componentes de creación artificial. La supervivencia del tejido nervioso sería lo único imprescindible, y la nanotecnología ya anuncia la posibilidad de la combinación de la célula nerviosa con un ‘microchip’ de silicón. Esta segunda alternativa ofrece la posibilidad de que no hay que preocuparse demasiado ni del agotamiento de los recursos naturales ni de la degradación del medio ambiente, total de alguna manera vamos a seguir cascando. Tampoco es motivo de alarma que la conquista del espacio no siga con el ritmo que se esperaba hace algunas décadas, ya que el confinamiento al medio ambiente terrícola ya no implica a largo plazo la desaparición de la especie, pudiéndose vivir de alguna manera en un mundo ya desprovisto, o casi, de elementos orgánicos superiores. En una variante de este escenario, se prevé una confrontación final entre hombres y máquinas, que terminarían por adueñarse del mundo una vez que nosotros perfeccionemos la inteligencia artificial (Terminator II). ¿Para qué quedarse a medio camino?. Desde la perspectiva de la máquina, el componente humano del hombre-máquina (La Mettrie) es imperfección perecedera, que la máquina visualizaría con repugnancia como una especie de cáncer (The Matrix). El tercer escenario es que surja una mutación del ser humano, adaptada a las nuevas condiciones ambientales y que termine por imponerse por la fuerza de las cosas, por ejemplo su inmunidad frente al SIDA y a las nuevas enfermedades mutadas que causarían estragos en el hombre actual. Habría que preguntarse cuáles serían las características de este recién llegado. El doctor Robert Leech de la Universidad de Medicine Hat sostenía que así como el Cro-Magnon había suplantado paulatina o súbitamente (con las implicaciones de esto último) al Homo Neardhentalensis, él estaba seguro de que una nueva mutación del Homo Sapiens estaba echando los primeros brotes en el árbol genealógico de la humanidad. Incluso se adelantaba a suministrar algunas de las características potenciales o factuales de esta nueva subespecie: si el Cro Magnon se estaba multiplicando hasta el agotamiento del medio ambiente, la nueva mutación tendería a ser numéricamente limitada compensando quizás mediante la longevidad, aunque era de esperar que en el período de su brote inicial pasara por algo así como una explosión demográfica. El nuevo mutante tendría que tener por fuerza una mayor resistencia al SIDA y a los contaminantes atmosféricos, radioactivos, emisiones solares, etc., que ya producían cánceres en todo el mundo, así como mutaciones letales, y quizás esta misma mutación fuera el resultado de los anteriores factores. Hay que recordar que las mutaciones inducidas en la mosca de fruta eran casi todas letales, pero algunas producían variedades resistentes. Las otras características de este mutante serían difíciles de conjeturar desde una perspectiva por así decir humana, pero era de suponer que así como el Cro Magnon había exterminado (o ingerido) al Neardhental,y luego había llevado al borde de la extinción a los otros primates, el Homo Actualis (como el científico denominaba al Homo Sapiens Sapiens), habría de ser la víctima, por la fuerza de las cosas, del Homo Diferens, como el académico llamaba a la subespecie por venir. En resumen, estos tres caminos son los que aparecen y reaparecen por aquí y por allá, Uno producto de la naturaleza (el tercero) y dos fruto de la volición humana, aunque no creo que se hayan plateado de manera programática.. Hasta donde yo sé, ningún partido o agrupación tiene entre sus metas a la Stasis, repetimos, cero crecimiento económico, cero aumento de la población. ¿Y qué pasa a todo esto con la entidad orgánica de todo el planeta, la famosa Gea, o Gaia? Bueno, que escriba y que mande fruta.
Qué rico. No creo que en otra revista uno pudiera escribir una cosa con este título. ¿Pero por qué no? ¿Acaso no es más o menos eso lo que se deja entrever en casi todos los ítemes noticiosos realmente importantes de cualquier noticiario que se respete?. Aquí no estamos hablando de las guerritas étnicas o religiosas que se arrastran más o menos soterradas hasta que brota una nueva que eclipsa por unas semanas a las demás, o una pasa a primer plano, cuando alguna pandilla de lunáticos le corta la garganta a una cantidad tal de niños y mujeres que se considera digna de aparecer en las noticias internacionales. No. Aquí se trata de la aniquilación de la especie debido al agotamiento de las fuentes de vida, o su empobrecimiento o ruina: el agua, el aire, los vegetales y animales. No es algo que carezca de precedentes. Cuando los pascuenses se comieron y gastaron todos sus recursos, comenzaron a comerse entre ellos casi hasta extinguirse. Es posible que las ciudades mayas sufrieran una suerte parecida de agotamiento de recursos, lo que habría llevado a su abandono. Es que el animal humano “se come todo lo que camina”, frase de Burrougs en una de sus novelas. Y se multiplica hasta cubrir todo el territorio disponible. La confluencia de ambos impulsos se puede dar en dos condiciones: la especie es infinita y el hábitat es infinito, o ambos son finitos, es decir se terminan. Pareciera no haber posibilidad de equilibrio entre hábitat y especie humana, ya que el progreso ha eliminado los factores limitantes naturales. Sin embargo, se pueden plantear utopías y existen los remanentes de pueblos que en un pasado no demasiado remoto equilibraban sus necesidades con la preservación del medio ambiente, los pueblos indígenas. Aún se puede plantear como alternativa para la supervivencia la relación indígena con el entorno, pero es casi imposible su puesta en práctica sin reducir muy drásticamente la relación entre persona y hábitat. En otras palabras no se puede llevar a cabo en las sociedades modernas, por el mero número de gente involucrada. Además, el control de las necesidades de consumo y desarrollo, tanto en el mundo desarrollado como en el otro, tanto en el Norte como en el Sur, es una tarea imposible, ya que implica imponer limitaciones—de producción, de crecimiento de la población, de urbanización, de consumo, etc.. En este momento no se cree en la centralización absoluta de todos los medios y recursos, ni se tolera la rígida jerarquización de la sociedad en una élite culta de manejadores paternales y el resto, lo que podría aminorar el proceso de desgaste del medio ambiente y sus recursos. La caída del así llamado ‘Bloque socialista’ empeoró las cosas al desacreditar la centralización del poder, el estado, la economía dirigida, etc., siendo que un gobierno de extensión universal y poderes casi inimaginables sería una solución para establecer por lo menos una ‘detente’ en el así llamado desarrollo, no una reversión, que parece imposible, sino una ‘stasis’, una situación de cero crecimiento económico y cero aumento de la población. Un gobierno así tendría las características de un socialismo, ya que reglamentaría y controlaría la economía. Pondría el acento en aspectos ajenos a lo económico en tanto empresa individual y competitiva, y haría hincapié en valores y discursos comunitarios, medioambientales y culturales. Desde el momento en que las religiones promueven de una manera u otra el “creced y multiplicaos” o ejercen el control genético tribal (por ejemplo mediante la circuncisión femenina y el enclaustramiento de las mujeres), tendría que ser un estado tan universal como ateo. Pero esta alternativa va contra dos impulsos incontrarrestables del animal humano: la multiplicación hasta el límite del ambiente y la ingestión de la realidad objetiva. Los detractores de este verdadero y utópico ‘socialismo real’ verían este tipo de sociedad como una especie de panal o colmena, y se preguntarían si sus ciudadanos serían todavía gente. A lo que cabría responder que lo más probable es que se instaurara una individualidad concreta, basada en sexo, inteligencia, habilidades, edad, raza, cultura, apariencia física, etc. Es en la sociedad mercachifle que la gente se define por su función económica, que pasa a obliterar la verdadera—concreta-- individualidad. Otra posibilidad que se está comenzando a esbozar, al menos en algunos medios, es el ‘cyborg’, cuyo equivalente en español no conozco. Es un ser compuesto en gran medida de metal y plástico, cuyas funciones vitales pueden depender en gran medida de otros componentes de creación artificial. La supervivencia del tejido nervioso sería lo único imprescindible, y la nanotecnología ya anuncia la posibilidad de la combinación de la célula nerviosa con un ‘microchip’ de silicón. Esta segunda alternativa ofrece la posibilidad de que no hay que preocuparse demasiado ni del agotamiento de los recursos naturales ni de la degradación del medio ambiente, total de alguna manera vamos a seguir cascando. Tampoco es motivo de alarma que la conquista del espacio no siga con el ritmo que se esperaba hace algunas décadas, ya que el confinamiento al medio ambiente terrícola ya no implica a largo plazo la desaparición de la especie, pudiéndose vivir de alguna manera en un mundo ya desprovisto, o casi, de elementos orgánicos superiores. En una variante de este escenario, se prevé una confrontación final entre hombres y máquinas, que terminarían por adueñarse del mundo una vez que nosotros perfeccionemos la inteligencia artificial (Terminator II). ¿Para qué quedarse a medio camino?. Desde la perspectiva de la máquina, el componente humano del hombre-máquina (La Mettrie) es imperfección perecedera, que la máquina visualizaría con repugnancia como una especie de cáncer (The Matrix). El tercer escenario es que surja una mutación del ser humano, adaptada a las nuevas condiciones ambientales y que termine por imponerse por la fuerza de las cosas, por ejemplo su inmunidad frente al SIDA y a las nuevas enfermedades mutadas que causarían estragos en el hombre actual. Habría que preguntarse cuáles serían las características de este recién llegado. El doctor Robert Leech de la Universidad de Medicine Hat sostenía que así como el Cro-Magnon había suplantado paulatina o súbitamente (con las implicaciones de esto último) al Homo Neardhentalensis, él estaba seguro de que una nueva mutación del Homo Sapiens estaba echando los primeros brotes en el árbol genealógico de la humanidad. Incluso se adelantaba a suministrar algunas de las características potenciales o factuales de esta nueva subespecie: si el Cro Magnon se estaba multiplicando hasta el agotamiento del medio ambiente, la nueva mutación tendería a ser numéricamente limitada compensando quizás mediante la longevidad, aunque era de esperar que en el período de su brote inicial pasara por algo así como una explosión demográfica. El nuevo mutante tendría que tener por fuerza una mayor resistencia al SIDA y a los contaminantes atmosféricos, radioactivos, emisiones solares, etc., que ya producían cánceres en todo el mundo, así como mutaciones letales, y quizás esta misma mutación fuera el resultado de los anteriores factores. Hay que recordar que las mutaciones inducidas en la mosca de fruta eran casi todas letales, pero algunas producían variedades resistentes. Las otras características de este mutante serían difíciles de conjeturar desde una perspectiva por así decir humana, pero era de suponer que así como el Cro Magnon había exterminado (o ingerido) al Neardhental,y luego había llevado al borde de la extinción a los otros primates, el Homo Actualis (como el científico denominaba al Homo Sapiens Sapiens), habría de ser la víctima, por la fuerza de las cosas, del Homo Diferens, como el académico llamaba a la subespecie por venir. En resumen, estos tres caminos son los que aparecen y reaparecen por aquí y por allá, Uno producto de la naturaleza (el tercero) y dos fruto de la volición humana, aunque no creo que se hayan plateado de manera programática.. Hasta donde yo sé, ningún partido o agrupación tiene entre sus metas a la Stasis, repetimos, cero crecimiento económico, cero aumento de la población. ¿Y qué pasa a todo esto con la entidad orgánica de todo el planeta, la famosa Gea, o Gaia? Bueno, que escriba y que mande fruta.
Tuesday, November 24, 2009
Qué pasó con los pájaros
Qué pasó con los pájaros, que ya no volamos sino bajo, bajito, pegados casi a los tejados, ni siquiera de las puntas diamantinas de los rascacielos esos nuevos, relativamente
Sino más bien de las casas a lo más de dos pisos, o tres, más o menos de nuestro tiempo, de nuestros barrios en los que nacimos
O de estos otros barrios que nos hemos encontrado por aquí, por allá, en otras tierras ahora nuestras
Abramos o cerremos las persianas para marcar el inicio, el fin de los días, el mundo se despliega afuera más o menos de la misma manera y es lo más probable que así siga
Lancemos esos otros pájaros más chicos a la vida, nuestras variadas progenies
Vedlos ahora volar, es su turno de darse unas vueltas, con más o menos acierto o suerte
Unos como gorriones, pardogrises y apresurados, otros los menos, como águilas y halcones, por allá arriba, casi no los vemos
Jorge Etcheverry
Jorge Etcheverry
Thursday, November 5, 2009
Cosmos y buenos propósitos
Jorge Etcheverry
Pese a no ser cristiano, es decir, a tratar de no ser cristiano, a veces me tienta la fácil idea de una creación y un creador, con sus ventajas de un universo ordenado e inteligible, más o menos como se ve o como lo describen, incluso ahora aceptando que las leyes científicas también serían parte del diseño del creador. Y no es para menos. Situado en esta perspectiva me puedo dedicar los últimos años que me quedan a ser un poco más considerado que de costumbre con mis semejantes, rezar, ir regularmente a la iglesia, hacer alguna labor social, lo que no sería un cambio muy grande, ya que de alguna manera por algo así, aunque con otra magnitud, vinimos a dar con nuestros huesos a estas latitudes. Porque en el esquema católico, que para mí sería el único posible por haber crecido en una familia de esa iglesia, no basta la relación personal con Dios, ni los rezos, ni la mortificación, dieta, o ayuno, si no entra a jugar la dimensión del prójimo, es decir la así llamada ‘comunidad’. De ahí que en la iglesia católica hayan surgido poderosos movimientos sociales y que en las listas de ejecutados de las diversas dictaduras latinoamericanas siempre figuren sacerdotes, en algún momento se haya formulado una Doctrina Social de la Iglesia y brotaran en el pasado intentos utópicos desde la Orden del Templo a las misiones en Uruguay. Pero no nos alejemos del tema. No me es posible asumir que lo que se ve es tal como es ciento por ciento, que es lo básico para una religión que no sea hindú, que por el contrario sostiene que lo que uno ve es ilusión, Maya. Eso me viene seguramente de haber estudiado o enseñado filosofía en mi lejano país en un pasado ya remoto. Por el contrario, hay ocasiones en que me sumo en una especie de marasmo intelectual en que si bien las cosas concretas a mi alrededor no desaparecen, sino por el contrario se hacen sentir casi diría con más intensidad, se me tienden a hacer problemáticas, al menos en su apariencia y consistencia habituales. Imagínense que se acepta la noción, que parece no tener nada del otro mundo, que el espacio y el tiempo son divisibles al infinito. Hay millonésimas de segundo y millonésimas de centímetro, medidas que se aplican para medir por ejemplo a los virus, que no pueden ser más concretos y existentes, hay que acordarse del VIH. Entonces cada vez que uno da un paso atraviesa un infinito. Teóricamente para atravesar un infinito se necesita un tiempo infinito. Cuando pasa un segundo pasa un infinito, y sin embargo eso es lo más común del mundo. Claro que parece que con la Teoría de la Relatividad todo se curva sobre sí mismo, como un caracol, hasta el tiempo y el espacio, pero lo que pasa es que dar un paso no es ni micro ni macro cósmico, donde es más fácil aceptar que pasa este tipo de cosas. Pero me estoy poniendo muy nervioso. Necesito un cigarro.
Pese a no ser cristiano, es decir, a tratar de no ser cristiano, a veces me tienta la fácil idea de una creación y un creador, con sus ventajas de un universo ordenado e inteligible, más o menos como se ve o como lo describen, incluso ahora aceptando que las leyes científicas también serían parte del diseño del creador. Y no es para menos. Situado en esta perspectiva me puedo dedicar los últimos años que me quedan a ser un poco más considerado que de costumbre con mis semejantes, rezar, ir regularmente a la iglesia, hacer alguna labor social, lo que no sería un cambio muy grande, ya que de alguna manera por algo así, aunque con otra magnitud, vinimos a dar con nuestros huesos a estas latitudes. Porque en el esquema católico, que para mí sería el único posible por haber crecido en una familia de esa iglesia, no basta la relación personal con Dios, ni los rezos, ni la mortificación, dieta, o ayuno, si no entra a jugar la dimensión del prójimo, es decir la así llamada ‘comunidad’. De ahí que en la iglesia católica hayan surgido poderosos movimientos sociales y que en las listas de ejecutados de las diversas dictaduras latinoamericanas siempre figuren sacerdotes, en algún momento se haya formulado una Doctrina Social de la Iglesia y brotaran en el pasado intentos utópicos desde la Orden del Templo a las misiones en Uruguay. Pero no nos alejemos del tema. No me es posible asumir que lo que se ve es tal como es ciento por ciento, que es lo básico para una religión que no sea hindú, que por el contrario sostiene que lo que uno ve es ilusión, Maya. Eso me viene seguramente de haber estudiado o enseñado filosofía en mi lejano país en un pasado ya remoto. Por el contrario, hay ocasiones en que me sumo en una especie de marasmo intelectual en que si bien las cosas concretas a mi alrededor no desaparecen, sino por el contrario se hacen sentir casi diría con más intensidad, se me tienden a hacer problemáticas, al menos en su apariencia y consistencia habituales. Imagínense que se acepta la noción, que parece no tener nada del otro mundo, que el espacio y el tiempo son divisibles al infinito. Hay millonésimas de segundo y millonésimas de centímetro, medidas que se aplican para medir por ejemplo a los virus, que no pueden ser más concretos y existentes, hay que acordarse del VIH. Entonces cada vez que uno da un paso atraviesa un infinito. Teóricamente para atravesar un infinito se necesita un tiempo infinito. Cuando pasa un segundo pasa un infinito, y sin embargo eso es lo más común del mundo. Claro que parece que con la Teoría de la Relatividad todo se curva sobre sí mismo, como un caracol, hasta el tiempo y el espacio, pero lo que pasa es que dar un paso no es ni micro ni macro cósmico, donde es más fácil aceptar que pasa este tipo de cosas. Pero me estoy poniendo muy nervioso. Necesito un cigarro.
Progenie (que somos)
Jorge Etcheverry
Pasa un cuervo más bien un jote
digamos por respeto a la historia y al país
Surgida de los umbrales del Sur
esa región angosta corre hacia abajo
se disuelve nebulosa por lo imprecisa
con paisajes costeros tan vastos como irreales
Brotan añañucas azules en la parte Norte
se alzan cerros bajos en esa región de extrema pobreza
Los hijos jóvenes nos lanzamos a la capital del país
o al mundo en general
tan pronto sabemos que existe algo más allá
Brota resentida nuestra estirpe
examinando el mundo de manera crítica
casi sardónica diríamos
Con los ojos negros clavando a los adultos
yacemos en la cuna endureciéndonos
jurando que nos mandaremos cambiar
tan pronto como brotemos piernas y zapatos
y sepamos hablar y usar las manos
Thursday, October 29, 2009
Fauna y pantalla
Jorge Etchevery
La más vistosa caparazón de los moluscos, los rojos coreáceos, los falsos ojos y floraciones
La egregia multitud de las alas, abriéndose en un gozo irisado bajo el sol
No son sino el reverso y la oposición de las zonas más oscuras, escondidas en el estuche de la pata del felino
—No nos pongamos dramáticos mientras repasamos estos hechos del mundo animal, al que pertenecemos.
Eso nos dicen las convenciones de la ciencia y las buenas costumbres
—No nos salgamos de madre vibrantes pero a la vez transidos
de pena
Los reptiles que brillan sudorosos
Las pobres tortugas que remontan las mareas con el propósito de desovar
No están más
en las arenas en la gama brusca de la pantalla
Mientras una voz nos recuerda
que en el mismo momento en que el espectador las mira
estas especies están en vías de extinción
—Cerremos pues los ojos—apaguemos el aparato
aprestémonos a las tareas del día
para recabar el derecho a nuestro espán de vida
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About Me
- j.etcheverry
- Ottawa, Ontario, Canada
- Canadá desde 1975, se inicia en los 60 en el Grupo América y la Escuela de Santiago. Sus libros de poemas son El evasionista/the Escape Artist (Ottawa, 1981); La calle (Santiago, 1986); The Witch (Ottawa, 1986); Tánger (Santiago, 1990); Tangier (Ottawa, 1997); A vuelo de pájaro (Ottawa, 1998); Vitral con pájaros (Ottawa; 2002) Reflexión hacia el sur (Saskatoon, 2004) y Cronipoemas (Ottawa, 2010) En prosa, la novela De chácharas y largavistas, (Ottawa, 1993). Es autor de la antología Northern Cronopios, antología de narradores chilenos en Canadá, Canadá, 1993. Tiene prosa, poesía y crítica en Chile, Estados Unidos, Canadá, México, Cuba, España y Polonia. En 2000 ganó el concurso de nouvelle de www.escritores.cl con El diario de Pancracio Fernández. Ha sido antologado por ejemplo en Cien microcuentos chilenos, de Juan Armando Epple; Latinocanadá, Hugo Hazelton; Poéticas de Chile. Chilean Poets. Gonzalo Contreras; The Changuing Faces of Chilean Poetry. A Translation of Avant Garde, Women’s, and Protest Poetry, de Sandra E.Aravena de Herron. Es uno de los editores de Split/Quotation – La cita trunca.
Instalación en la casa de Parra en Las Cruces
Chile, 2005, Foto de Patricio Luco. Se pueden ver en esta "Biblioteca mínima indispensable" el Manual de Carreño, el Manifiesto Comunista y Mi Lucha
Chile, 2005
Una foto con el vate Nicanor Parra, candidato al premio Nobel de Literatura