Friday, December 24, 2010

Palabras de pascua y año nuevo

Jorge Etcheverry

En consonancia con los tiempos que se avizoran rojos por donde se los mire, rogelios como se decía en un tiempo en mi ya lejano e irrecuperable país ya perdido y medio curado en una esquina de la noche de los tiempos

Ahora habitado por hordas de espectros, íncubos y súcubos, o entes medio informes detrás de las máscaras y variados disfraces a medio solidificar que esconden a esos vestigios de las entidades de otrora

Y de eso parece que no se salva nadie

Y esa es una pesadilla de la que casi me acabo de despertar pero en una de estas no

Pero volvamos

Rogelios se les decía en general a todos aquellos hombres y mujeres—de diversas edades, de diferente procedencia social—que se ubicaban por períodos imprecisos que iban de unos meses a toda una vida en el amplio y en ese entonces abigarrado abanico de la izquierda o más bien de las izquierdas

Así hemos decidido modificar por ahora y por el momento el color de base de esta modesta página que ustedes tienen ante vuestros ojos y que maneja este servidor

Página limitada por la falta de conocimientos técnicos en esta materia de su servidor. Que después de años—qué— de décadas de facilitar espacios y publicar autores y hacer crítica

No ha podido lograr que nadie le dé ni siquiera una manito ocasional para amononar esta modesta página. Sus peticiones de apoyo técnico caen en oídos sordos

No se oye padre dicen los interpelados a la hora de los quiubos

Pero no estamos escribiendo en esta mañana de pascua para quejarnos de la evidente falta de colaboración que nos aísla

Del aspecto general de Chile que parece haber doblado una esquina equivocada en algún momento a lo mejor hace décadas y parece que era uno el que no se había dado cuenta

De la necesidad absoluta de ir más allá del género poesía, de que lo hagan a la brevedad posible los jóvenes, algunos al menos, más dotados que yo o quizás con la ayuda de implantaciones electrónicas en sus lóbulos frontales

O que cuentan con partes enteras metálicas en sus cuerpos núbiles todavía en desarrollo

Pero por lo que parece esto todavía no está pasando

A lo mejor lo que pasa es que todavía me queda esa capacidad de proyectar mi escuálida visión hacia el futuro que era uno de los atributos que tenía cuando era poeta
Pero no nos desviemos del tema

Ese rojo no es tan solamente el color de la evidente sangre que baña las calles de este siglo que deja atrás su primera década del nuevo milenio y aquí no podemos menos que citar al vate por excelencia

“venid a ver la sangre por las calles”

Es el rojo de la rosa que se abre

El rojo del planeta Marte que es un despojo sideral antiquísimo pero que a lo mejor tiene agua y por consiguiente vida bajo la engañadora superficie

El rojo color sagrado de los chinos
Que los hizo aceptar y acoger la revolución manteniendo a la vez las tradiciones más curiosas y recónditas

Es el rojo de la bandiera rossa pero también del traje del viejito pascuero

Y es así que se nos está terminando el impulso de la cafeína de la primera taza de café que nos tomamos hace una media hora acompañada de dos chocolates rellenos de procedencia polaca

Fáciles de conseguir en este país multicultural

Ya sólo nos queda hilo en la cañuela para estás últimas palabras

Antes de sign off

Y despedirnos en esta mañana del veinticuatro de diciembre del dosmildiez

Wednesday, December 15, 2010

Alba volante

El nacimiento de Alba Volante

El Alba Volante inició su existencia como rama de Split dedicada por el momento a la poesía contemporánea en castellano, con la presentación del libro “Cronipoemas” del poeta chileno Jorge Etcheverry, coeditor de esta editorial. Esta actividad, que se llevó a cabo el 1 de diciembre en la Biblioteca Pública de Ottawa, fue coauspiciada por la Red Cultural Hispánica y la Biblioteca Pública de Ottawa, en el marco de una Serie de autores y autoras hispanocanadienses, producto de la colaboración de ambas entidades.
Por otra parte, Alba volante convocó el 5 de junio de este año su Concurso Alba volante de poesía de vanguardia en castellano, que se cerró el pasado 7 de noviembre luego de recibir cerca de 500 textos o conjuntos de textos concursantes, que ofrecen una sección transversal de la poesía actual mundial en idioma castellano. Luego de una difícil decisión por la calidad de los envíos, el premio único de $500 US fue concedido al poeta español Jorge Fernández Gonzalo, por su poema La maquinaria de los pájaros, que reproducimos más abajo. En algún momento pensamos publicar los mejores textos producto de este concurso, lo más probable en formato PDF.

La maquinaria de los pájaros I Mi cuerpo atravesado por todas las máquinas, por las astillas huérfanas de la visión, por toda esa retórica de pájaros con los que dar figura a lo imposible. La luz, en los espinos, se calcina aún con demasiada coherencia. Desconfía de las palabras que penetran el aire y que palpitan entre ramas abatidas de almendros, en las entrañas puras de los gorriones. Mi cuerpo tiene un hueco de pisadas, una perforación de crisantemos, máquinas para dar nombre al alba de unos brazos, máquinas para mis dedos-brisa, para la unión de mi mirada-arrecife o el sutil engranaje de unas bocas. II Todo pájaro forma una máquina: la maquinaria de mi visión que se alía a su vuelo, que coagula el paso de sus alas y sesga en cristales diminutos la superficie del aire como un cristal que no tuviera reflejo alguno, como un fondo de agua adonde un pájaro fuera una piedra, una piedra tirada al río, una rendija que poco a poco desvelara las oquedades de un cielo de ceniza, la interrupción de nubes metálicas adonde una luz invisible da textura a unas manos, acecha el límite, perfora los cuerpos con un grano de claridad, da la pureza de lo complejo, configura una máquina, el resorte de aves y de nubes, el cableado de la confusión, la disfunción de lo asombroso. Hay demasiadas máquinas, y pájaros. Ningún pájaro es real, sino el profano vínculo entre una mirada y un cuerpo que aún no puede recibir la lápida del nombre, su espesura, acontecer cuando ya todo lo que une al acontecimiento es una franja sin espacio, el margen discontinuo del olvido. ¿Ven las aves en el cristal que ellos mismos han hollado en la carpa del cielo las mismas ficciones que vislumbro, el mismo desconcierto de luz, la tracería de nubes deshiladas? No hay palabras para todos esos artefactos porque toda palabra revela, solamente, una interrupción de alondras. III Hay demasiadas máquinas, demasiados pájaros, demasiadas ficciones en este cielo improbable que nos deja el plácido consuelo de su mentira hecha ya cuerpo del poema, escritura que rompe con el fulgor de la caliza, que da nomenclatura al tallo irisado de la luz. No dar palabra a esas máquinas, a la alianza entre los pájaros y mi mirada al tanto de su vuelo, sino a ese espacio, ese vacío aún por ser pensado cuando han pasado todos los vencejos. Jorge Fernández Gonzalo, 1982. Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, ha realizado una tesis doctoral sobre la poesía del poeta Claudio Rodríguez. A su tarea investigadora hay que añadir una reconocida trayectoria como poeta. El autor ha publicado los libros Amantes invisibles (2003), Premio Blas de Otero por la Universidad Complutense; Mudo asombro (2004), Premio Joaquín Benito de Lucas; Una hoja de almendro (2004), con el que obtuvo el Premio Hiperión de poesía joven; El libro blanco (2009), en la editorial Huacanamo y Arquitecturas del instante (2010) en la colección Adonáis. Codirige la revista digital Revista Neutral, sobre la obra de Maurice Blanchot, y ha publicado diversos estudios sobre poesía, filosofía y pensamiento. A continuación nos tomamos la libertad de reproducir un comentario del poeta chileno Eduardo Embry sobre este premio: Estimado Jorge Etcheverry, a veces guardando silencio se dice que uno bendice las buenas acciones, la profundidad de las palabras de los maestros, o la majestuosidad de nuestros paisajes cordilleranos, pero ante la magnífica poesía que habéis premiado en el Concurso Alba volante de poesía de vanguardia en castellano, me van a perdonar aquellos que otorgan callando, pues esta vez, ante tanto equilibro verbal, ante tantas bellas combinaciones en cadenas de adjetivos, verbos y materia,y todo tan de prisa, me parece un acierto, tanto del poeta que habéis premiado - Jorge Fernández Gonzalo, como de los organizadores del Concurso. Con este poeta premiado, quien es un profundo y transparente teórico de su propia poesía, comparable en nuestra tradición adulta con un Vicente García Huidobro, con un T.S. Eliot, o con un Pablo Neruda de Residencia en la tierra, y de la mano - en el aspecto línguístico- de un Robeto Juarroz o de nuestro querido Gonzalo Millán. Su teoría del desastre, de pensar que cada poesía "crea un sistema, y cada sistema crea su propio error", nos lleva una feliz teoría de la relatividad de las cosas- a un decir de Luis Cernuda, en la "Silla del rey" : "No puedo equivocarme, no debo equivocarme; Y aunque me equivocase haría El que mi error se tornara Verdad, pues que mi error no existe Sino por El, y por El acertando me equivoco." En fin, con teoría o sin ella, Jorge Fernández Gonzalo, con su poema La maquinaria de los pájaros, es en la actualidad uno de los mejores poetas de las novísimas generaciones en lengua castellana. Felicitaciones – Eduardo Embry, desde Inglaterra.

Sunday, December 12, 2010

Nueva antología de poesía chilena en inglés

Chilean Poets by Jorge Etcheverry Description of the book: This anthology offers a broad spectrum of modern and contemporary Chilean poetry, including both works by such eminent figures as Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Pablo de Rocka, Vicente Huidobro, and Nicanor Parra and a representative sample from the succeeding groups and generations of poets who have gained public and critical acclaim. The editors have devoted considerable space to the new voices but not only to the best known among them and not just to their most familiar poems. The aim has been, rather, to encompass the diversity of aesthetic and thematic interests. Chilean poetry is no longer limited to a geographical region. The globalization began with the events of 1973, which sent Chileans into exile to the four corners of the earth, and it has been perpetuated and stimulated by the ever increasing facility of virtual communication. Thus, the anthology focuses not only on the multi-faceted poetry of Santiago and the strong, majestic poetry of the South and the North of Chile, but it embraces also writings by established and emerging poets in Canada and the United States, a product of the Chilean diaspora. Moreover, it seeks to reflect the various segments of contemporary Chilean poetry, such as that being written by women and indigenous poets. It has been said that the Spanish language is ideally suited to the creation of poetry. Here the editor has demonstrated that Chile occupies a place of privilege in this endeavour and that its poets can be justly proud of their explorations among the possibilities of poetic language. The anthology include names such Armando Roa, Armando Uribe, Ximena Troncoso, Gonzalo Rojas, Elias Letelier, Rodrigo Lira, José Ángel Cuevas, Sergio Badilla Castro, Jaime Gómez Rogers, José María Memet, Waldo Rojas, Alfredo Lavergne, Rosamel del Valle, Vicente Huidobro, Pablo de Rokha, Juan Antonio Ríos and many more. ======================== Edited by Jorge Etcheverry Jorge Etcheverry, born in 1945, is a former member of the School of Santiago and Grupo América from the 1960s. He lives in Canada and has published poetry, prose, criticism and various articles in several countries. His books of poetry are: The Escape Artist (1981); La Calle (1986); The Witch (1986); Tánger (1991); A Vuelo de Pájaro (1998); Vitral con Pájaros,(2004); and Reflexión Hacia el Sur (2004). Lately, he has appeared in anthologies such as Cien microcuentos chilenos (2002); Los poetas y el general (2002); Anaconda, Antología di Poeti Americani (2003); El lugar de la memoria. Poetas y narradores de Chile (2007); Latinocanadá (2007); Poéticas de Chile. Chilean Poets (2007); 100 cuentos breves de todo el mundo (2007); and The Changing Faces of Chilean Poetry: A Translation of Avant Garde, Women’s, and Protest Poetry (2008). Mariela Griffor, Publisher Marick Press P.O. Box 36253 Grosse Pointe Farms, MI 48236 URL: www.marickpress.com URL: www.marielagriffor.com URL: www.chileanconsulatedetroit.org Phone: (313) 407-9236 Email: mgriffor@marickpress.com

Tuesday, December 7, 2010

LA MAQUINARIA DE LOS PÁJAROS, texto ganador del concurso de poesía de vanguardia en español

Jorge Fernández Gonzalo I Mi cuerpo atravesado por todas las máquinas, por las astillas huérfanas de la visión, por toda esa retórica de pájaros con los que dar figura a lo imposible. La luz, en los espinos, se calcina aún con demasiada coherencia. Desconfía de las palabras que penetran el aire y que palpitan entre ramas abatidas de almendros, en las entrañas puras de los gorriones. Mi cuerpo tiene un hueco de pisadas, una perforación de crisantemos, máquinas para dar nombre al alba de unos brazos, máquinas para mis dedos-brisa, para la unión de mi mirada-arrecife o el sutil engranaje de unas bocas. II Todo pájaro forma una máquina: la maquinaria de mi visión que se alía a su vuelo, que coagula el paso de sus alas y sesga en cristales diminutos la superficie del aire como un cristal que no tuviera reflejo alguno, como un fondo de agua adonde un pájaro fuera una piedra, una piedra tirada al río, una rendija que poco a poco desvelara las oquedades de un cielo de ceniza, la interrupción de nubes metálicas adonde una luz invisible da textura a unas manos, acecha el límite, perfora los cuerpos con un grano de claridad, da la pureza de lo complejo, configura una máquina, el resorte de aves y de nubes, el cableado de la confusión, la disfunción de lo asombroso. Hay demasiadas máquinas, y pájaros. Ningún pájaro es real, sino el profano vínculo entre una mirada y un cuerpo que aún no puede recibir la lápida del nombre, su espesura, acontecer cuando ya todo lo que une al acontecimiento es una franja sin espacio, el margen discontinuo del olvido. ¿Ven las aves en el cristal que ellos mismos han hollado en la carpa del cielo las mismas ficciones que vislumbro, el mismo desconcierto de luz, la tracería de nubes deshiladas? No hay palabras para todos esos artefactos porque toda palabra revela, solamente, una interrupción de alondras. III Hay demasiadas máquinas, demasiados pájaros, demasiadas ficciones en este cielo improbable que nos deja el plácido consuelo de su mentira hecha ya cuerpo del poema, escritura que rompe con el fulgor de la caliza, que da nomenclatura al tallo irisado de la luz. No dar palabra a esas máquinas, a la alianza entre los pájaros y mi mirada al tanto de su vuelo, sino a ese espacio, ese vacío aún por ser pensado cuando han pasado todos los vencejos. Jorge Fernández Gonzalo, 1982. Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, ha realizado una tesis doctoral sobre la poesía del poeta Claudio Rodríguez. A su tarea investigadora hay que añadir una reconocida trayectoria como poeta. El autor ha publicado los libros Amantes invisibles (2003), Premio Blas de Otero por la Universidad Complutense; Mudo asombro (2004), Premio Joaquín Benito de Lucas; Una hoja de almendro (2004), con el que obtuvo el Premio Hiperión de poesía joven; El libro blanco (2009), en la editorial Huacanamo y Arquitecturas del instante (2010) en la colección Adonáis. Codirige la revista digital Revista Neutral, sobre la obra de Maurice Blanchot, y ha publicado diversos estudios sobre poesía, filosofía y pensamiento.

Tuesday, November 16, 2010

Albablanca

Poema con que Arturo Méndez-Roca saluda al concurso de poesía 'Alba Volante', que se cerró hace unos días y cuyo resultado se derá a conocer el próximo mes, por la cantidad (y calidad) de las contribuciones provenientes de muchos puntos cardinales

el espectro de un día blanco se asoma por una esquina de mis sueños y afuera por el borde del mundo cómo debo llenarlo donde en qué ciudad debo llenarlo aquí en el sueño o cuando despierte y me asome a esas esquinas concretas del mundo la vida debe ser señora como esa tábula rasa que tratamos día a día de llenar como mejor podemos con el problema de que no podemos borrar lo que ya escribimos ¿qué color tiene aquello por llenar con sustancia de vida esa escritura ambigua que garabateamos sobre la espalda del mundo es verde como el mar que nos acariciaba las pupilas nos humedecía la mente nos llenaba las narices de sal --arriba graznaban gaviotas— es quizás tirando a azul como el cielo como ojos una vez vistos bajo una melena negra o quizás como esa misma melena y nos condena a una oscuridad que no redimen ni esos ojos que antes mencionaba ni nada lo concreto eso sí es que primero tengo que terminar de despertarme reconocer de a poco este cuerpo bajo las cubiertas revueltas de la cama percibir sus detalles como cosa nueva las anfractuosidades los ángulos, curvas y extensiones por un momento nuevas recién olidas palpadas de dimensiones algo ignotas antes de que yo me instale en el día ya despierto

Arturo Méndez-Roca Ottawa, noviembre del 2010

Friday, October 29, 2010

Prólogo de "Cronipoemas"

A manera de prólogo Es difícil hacer una selección de los propios poemas cuando uno no se deja llevar por una ilación temática o formal precisa. Mi intención en este caso es reunir piezas, fragmentos, alusiones, detalles, rincones, de diversa forma, extensión, grado de finalización y de lo que por ahí se llama “estado de ánimo”, lo que mantiene el carácter un poco fragmentario, mosaical, de otros libros míos, y es que quizás creo que un lenguaje demasiado unitario a veces falsea o miente. De alguna manera este libro da por implícita la relación poesía-vida, era que no, y algo que es comprensible de suyo, sin drama, cliché ni cebolla, casi, aunque no se excluyen a priori y creo que son formas de expresión existentes, válidas o quizás esenciales, ya sean buenas o malas en un sentido axiológico o de jerarquía cultural institucional. Este contexto poesía-vida, en que se sitúa este libro, no es una tremenda novedad pero no por eso es menos celebrable, no hay que estarlo predicando como axioma ni tiene necesariamente que influir en el grado de complejidad o simplicidad de los textos que se ofrecen. Puede que en mi caso—lo que será quizás una sorpresa—poesía y vida están muy yuxtapuestas, como lo señala Manuel Jofré, poeta y crítico chileno, que dice “la relación entre literatura y vida es muy estrecha en la escritura de Etcheverry”, aunque quizás haya también elementos más o menos irreductibles como los que el poeta cubano José Carlos Sánchez Lara llamaría poesía residual. Entonces se hace incluso más claro el título de este libro, Cronipoemas, que reúne textos aparecidos en papel, por ejemplo en una antología de poesía y prosa chilena de Mago editores publicada en Santiago, o en versión virtual, como “Palabras de la gran mujer”, que apareció en una exposición mural y virtual en homenaje a la Celebración Cultural del Idioma Español que hizo el Registro Creativo de la Asociación Canadiense de Hispanistas, u otro texto publicado en Letralia, pero como narración. No quise molestar a ningún crítico o poeta conocido o amigo para que me hiciera un prólogo, ya que están muy ocupados en el invierno en Chile que se estira húmedo en su chaleco de smog o el calor tropical húmedo en este otro país de las antípodas casi nos derrite las neuronas. Espero que estas líneas no prejuicien la lectura. Jorge Etcheverry Arcaya Julio de 2010. Ottawa

Monday, October 11, 2010

La ausencia de la Mona Lisa

Nieves Fuenzalida

Me quede dormida mirando una de esas reproducciones baratas de la Mona Lisa. Y soñé que, finalmente cansada de mantener la enigmática sonrisa, ella se levantaba, salía del cuadro y abría la puerta perdiéndose en el mundo exterior. Al despertar encontre algo extraño. En el cuadro donde antes se encontraba la misteriosa mujer solo encontre un vacio.

Love=Amor=Amour !!! Nieves. 4 de Octubre de 2010.

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Ottawa, Ontario, Canada
Canadá desde 1975, se inicia en los 60 en el Grupo América y la Escuela de Santiago. Sus libros de poemas son El evasionista/the Escape Artist (Ottawa, 1981); La calle (Santiago, 1986); The Witch (Ottawa, 1986); Tánger (Santiago, 1990); Tangier (Ottawa, 1997); A vuelo de pájaro (Ottawa, 1998); Vitral con pájaros (Ottawa; 2002) Reflexión hacia el sur (Saskatoon, 2004) y Cronipoemas (Ottawa, 2010) En prosa, la novela De chácharas y largavistas, (Ottawa, 1993). Es autor de la antología Northern Cronopios, antología de narradores chilenos en Canadá, Canadá, 1993. Tiene prosa, poesía y crítica en Chile, Estados Unidos, Canadá, México, Cuba, España y Polonia. En 2000 ganó el concurso de nouvelle de www.escritores.cl con El diario de Pancracio Fernández. Ha sido antologado por ejemplo en Cien microcuentos chilenos, de Juan Armando Epple; Latinocanadá, Hugo Hazelton; Poéticas de Chile. Chilean Poets. Gonzalo Contreras; The Changuing Faces of Chilean Poetry. A Translation of Avant Garde, Women’s, and Protest Poetry, de Sandra E.Aravena de Herron. Es uno de los editores de Split/Quotation – La cita trunca.

Instalación en la casa de Parra en Las Cruces

Instalación en la casa de Parra en Las Cruces
Chile, 2005, Foto de Patricio Luco. Se pueden ver en esta "Biblioteca mínima indispensable" el Manual de Carreño, el Manifiesto Comunista y Mi Lucha

Chile, 2005

Chile, 2005
Una foto con el vate Nicanor Parra, candidato al premio Nobel de Literatura